DOMINGO 10 TIEMPO ORDINARIO CICLO C

Domingo X del Tiempo Ordinario / C

 
MONICIÓN DE ENTRADA
Buenos días (buenas tardes)… Un peregrino, camino de un santuario, se preguntaba ¿qué tiene Dios? Y, un compañero que caminaba junto a él le respondió: ¡Dios tiene un corazón grande para permitir que nos pongamos en camino hacia Él! Bienvenidos a esta ucaristía en la que, entre otras cosas, vamos a celebrar y vivir el corazón gigantesco que Dios tiene. Un corazón misericordioso. ¿Qué nos pide Dios a cambio? Que le demos, y ofrezcamos a los demás, lo mismo que Él nos regala: amor. Iniciamos esta Eucaristía en este Año de la Fe.
 
MONICIÓN A LAS LECTURAS
 
Las lecturas que vamos a proclamar nos invitan a tener una fe limpia, sólida y – sobre todo- vivida con verdad. La misericordia de Dios es lo que hace grande su corazón. ¿Cómo es la nuestra? ¿Cómo es nuestro corazón? ¿Grande o pequeño? ¿Cerrado o abierto? ¿Egoísta o generoso? Escuchemos con atención estas lecturas y descubramos lo que estamos llamados a cuidar en nuestra vida cristiana. Que nos dejemos levantar con y por su mano.
 
PETICIONES
 
1. Por la Iglesia. Por el Papa Francisco. Para que sea un cauce por el que los hombres descubran que, Dios, sigue derramando sus bienes, su ayuda y su generosidad. Roguemos al Señor.
2. Por todos los que hablan mucho y no hacen nada. Para que sepan que, al final de la vida, se nos juzgará en el amor que dimos o por el odio que repartimos. Roguemos al Señor.
3. Por los que sólo valoran lo que ven. Para que descubran la riqueza de la fe. Una fe que nos dice que Dios nos acompaña en la medida que nos abrimos a los demás. Roguemos al Señor.
4. Por los que se creen seguros de sí mismos. Por aquellos que se conforman con cumplir “los mínimos”. Para que sean más humildes y más valientes. Roguemos al Señor.
 
Homilía Domingo X del Tiempo Ordinario / C
 
1.- Todos nos miramos en un espejo… y la mayoría agradecemos a Dios que esa imagen desaparezca en cuanto nos vamos de delante del espejo. Dios es más presumido, bueno a lo mejor por ser Dios las cosas van de otro modo.
El caso es que también se miró en un espejo y para asombro suyo lo que vio en Él fue la imagen de Jesús, u le pareció buena, muy buena, muy cercana a la realidad de Dios, tan cercana a Dios Padre, que el mismo Jesús nos iba a decir “Felipe, el que me ve a mí, ve al Padre”. En esto consiste el que Jesús sea Verdad “Yo soy el camino, la verdad y la vida”, en que lo que vemos en él es verdad en Dios, Jesús, no muestra una cara y Dios es otra, Jesús es el rostro visible del Dios invisible.
 
2.- Por eso cuando Jesús siente lástima ante la viuda de Naín, Dios siente encogérsele el corazón, se le agolpan las lágrimas a los ojos, por la pena de una pobre mujer del pueblo.Por eso cuando Jesús llora amargamente por la muerte de su íntimo amigo Lázaro y por la pena de sus hermanas Marta y María, Dios se encuentra con la sorpresa de unas lágrimas cayendo por sus mejillas.
Y cuando Jesús abraza con cariño a los niños, Dios siente en su eterno pecho la confiada caricia de unos niños de aldea.Y cuando Jesús alaba la Fe del centurión, Dios, siente admiración por ese hombre humilde, íntegro y sincero.
Dios se humaniza en Jesús, o si queréis, Jesús, imagen visible del Dios invisible, nos descubre lo humano que es nuestro Dios Por eso qué cruel le tiene que resultar a Dios  cuando le acusamos de las desgracias que les ocurren a los hombres, como si a él no le afectara. Cuando en realidad si una madre llora, Dios llora, si un niño sufre, Dios sufre, si un hombre se acobarda y tiene miedo, Dios pasa miedo con él.
 
3.- ¿Imagináis lo que Jesús y Dios su Padre, habrán sentido ante esos miles y miles de muertos de las guerras de Siria, de Iraq o de Afganistán? ¿No habrán pensado en esas madres, en esas viudas, en esos hijos? ¿No habrán deseado que los hombres seamos al menos tan humanos como lo es nuestro Dios? Y ante esos ancianos y ancianas de nuestra patria confinado en Residencias donde apenas reciben más que una o dos visitas al año de sus familiares,¿ no habrán sentido la soledad de tanto abandono?
 
4.- Sabéis lo que significan las palabras de Jesús a la viuda de Naín “No llores”, no la prohíbe llorar, no trata de consolarla con razones humanas o divinas, ese “no llores” es un grito del corazón de Dios, no me llores, mujer, que me hacer llorar a Mí”.
Ojala que, como dice San Pablo, sepamos revestirnos de las entrañas de Cristo, de las entrañas de nuestro Dios, y pasemos por este mundo derramando bondad y compasión de forma que el mundo sienta la cercanía de un Dios tan Humano y exclame como aquellos de Naín, “Dios ha visitado a su pueblo”.
En el atardecer de Naín, enmarcados en el portón de la ciudad, quedan las figuras de una madre y un hijo estrechamente abrazados, símbolo del corazón cariñoso y humano de Dios.Iniciamos ya el ecuador de este Año de la Fe, de este mes de Junio en el que tenemos un recuerdo especial hacia el Corazón de Jesús. Atrás, pero con gran sabor en la boca e impacto en el corazón, han quedado las solemnidades de la Santísima Trinidad y del Corpus Christi. Ahora, con el verano llamando a nuestras puertas, el Señor, se acerca, nos habla y nos dice: ¡Levántate!
 
1.- En medio del desencanto general (no hay más que observar el panorama internacional) es agradece una voz, también una mano, que nos invite a seguir hacia adelante. El llanto de la humanidad es una constante y, ante esa realidad, los cristianos, los amigos de Jesús hemos de ser ese pañuelo que enjuga lágrimas y, esa voz, de los que no tienen voz. No tenemos porqué ser pesimistas pero, tampoco, ilusos optimistas. El Señor, en la época que nos toca padecer (y también sufrir) nos enseña que la fe se hace más consistente en periodo de  prueba. Un puente, recién construido, demuestra su fortaleza y su consistencia cuando –como prueba final- aguanta cierto tonelaje sobre sus cimientos.
Al escuchar el evangelio de este día no podemos menos que exclamar a los cuatro vientos: ¡DIOS NOS HA VISITADO! ¡NO TODO ESTÁ PERDIDO!
-Nos visita cuando, en medio de la desesperanza, nos muestra la oración como camino de serenidad -Nos visita cuando, al participar en la Eucaristía, sentimos que Cristo es el Agua Viva que necesitábamos para ser fuertes en medio del vendaval de la vida-Nos visita cuando mueren,  externamente, personas a los cuales estábamos unidos pero que, por la fe, sabemos que hay una respuesta más allá del fracaso aparente.
 
2.- Recientemente, el Papa Francisco, nos recordaba que el gran inconveniente para permitir que Jesús nos levante es la “fascinación por lo provisional”. Y, eso, es cierto. Lo provisional, el endiosamiento de todo lo aparente, es un dique sólido que se interpone entre nosotros y Dios. Entre nuestras soledades y orfandades y la mano de un Señor que, siempre, sale a nuestro en nuestras horas más amargas. Las propuestas definitivas que nos hace Jesús chocan de lleno con aquellos otros pasteles de merengue o azúcar que nuestro entorno nos presentan en el escaparate del bienestar personal, familiar, político, económico o social.Hoy, como ayer, Dios sigue actuando en persona. En millones de personas que, postradas en el suelo, sienten que la fe les levanta y les redime. ¿Qué ocurre entonces? ¿Por qué no se divulga con tanta fuerza el bien como el mal? ¿Por qué la sordina se impone siempre a lo divino y eterno y, en cambio, se coloca amplificador a lo humano y caduco?
 
Hoy, con el evangelio en la mano, nos acordamos de tantas familias que ven a sus hijos muertos en vida (droga, alcohol, vida fácil, sensualismo, falta de horizontes, alejados de la práctica religiosa, sin fuerza vital porque, el futuro, no tiene nada que ofrecer…..). A pesar de todo, los sacerdotes, los cristianos y la misma Iglesia siempre tendrá que repetir una y otra vez: ¡NO TODO ESTÁ PERDIDO! Dios está aquí.