III. SOBRE EL BAUTISMO DE ADULTOS (mayores de edad)

24. La persona adulta que pide ser bautizada debe seguir, como es obvio,un catecumenado (cfr. c. 851,1) que consta de tres etapas, marcadas por unos Ritos de hondo significado:

 

25Primera etapa: Tiempo de la catequesis. Una vez que la persona ha pedido ser bautizada y está dispuesta a seguir el proceso catequético, se realiza el Rito de Admisión al Catecumenado. Con ello se inaugura un proceso catequético que será impartido por un catequista de adultos y que deberá prolongarse, siguiendo los criterios aprobados en la Asamblea del ConsejoPresbiteral, como norma, dos años. (cfr. “La Iniciación Cristiana y el Catecumenado”.10.XI.2005).

​Comenzará el catecumenado al inicio del año litúrgico para concluir en laCuaresma del segundo año, dar los pasos correspondientes durante la Pascua, y cerrar el itinerario en Pentecostés. En cualquier caso el proceso catequético normalmente no podrá tener una duración inferior a dos años.

​Una vez terminado este tiempo, el catecúmeno debe manifestar al Sr. Obispo el deseo de ser bautizado; al mismo tiempo el párroco deberá comunicar al Sr. Obispo certificando que el catecúmeno ha recibido la preparación adecuada, proponiendo una fecha para la celebración de los ritos de iniciación y solicitando, en su caso, la delegación necesaria para realizarlos.

 

26. Segunda etapa: Tiempo de purificación o iluminación. Después del tiempo de catequesis, se realizan los ritos de elección y preparación a los sacramentos. Se trata de preparar espiritualmente la recepción de los sacramentos. Se pueden además añadir en esta etapa de momentos de oración y la participación del catecúmeno en la liturgia penitencial de la comunidad, así como los ritos de la iluminación y purificación: escrutinios y entregas del Símbolo de la fe y de la oración dominical

 

27. Tercera etapa: Celebración de los sacramentos de la Iniciación. La celebración de los sacramentos de la Iniciación debe tener lugar en la Vigilia Pascual o en un domingo de Pascua. En esta celebración el adulto recibe conjuntamente los sacramentos del Bautismo, Confirmación y Eucaristía. La celebración es presidida por el Sr. Obispo o un delegado suyo.

​Esta celebración es un momento verdaderamente importante en la vida de la comunidad parroquial por lo que conviene prepararla cuidadosamenteinvitando a toda la comunidad a participar en la misma. Para que la celebración tenga un tono auténticamente festivo es necesario prepararla con antelación cuidando cada uno de los símbolos, gestos, fórmulas y cantos que indica elRitual de Iniciación Cristiana de Adultos.