II. SOBRE EL BAUTISMO DE NIÑOS EN EDAD CATEQUÉTICA (mayores de siete años)

17Una situación peculiar. Lo primero que hay que tener en cuenta es que estos niños, que no fueron bautizados al nacer, no pueden ser considerados párvulos y no se les puede bautizar siguiendo el Ritual de Bautismo de Niños. La Iglesia les considera adultos en relación a la Iniciación Cristiana (cfr. c.852,1) y deben seguir un itinerario catecumenal especial para recibir el Bautismo adecuadamente. Cuando sea posible se constituirá un grupo especial con estos niños. Ordinariamente, se prepararán junto a los compañeros que, bautizados tiempo atrás, participan en la catequesis de la primera comunión o de la confirmación.

 

18Principales etapas del proceso catequético

 

Primera etapa: el anuncio de Jesucristo. Comienza cuando el niño o el adolescente se acerca a la parroquia porque manifiesta su deseo de ser cristiano. Antes de comenzar la catequesis, conviene que transcurra un breve período de evangelización o precatecumenado, es decir, de anuncio de Jesucristo para que el futuro catecúmeno comprenda que es el Señor el que lo llama a vivir como hijo de Dios. Este período puede inaugurarse con una sencilla celebración de acogida.

 

19. Segunda etapa: el tiempo de catequesis. Una vez que se ha realizado la primera evangelización y cuando el niño se decide a conocer mejor a Jesucristo, se realiza el Rito de Entrada en el Catecumenado. Normalmente esta celebración se realiza al comienzo del curso de catequesis. Es importante la presencia de los padres del niño o adolescente, manifestando así su compromiso de acompañar a sus hijos acudiendo a los encuentros. Cuando se trate de niños entre 7 y 9 años, se ha de procurar ofrecerles un nivel de conocimiento del misterio de Jesucristo y de experiencia de vida cristiana semejante al exigido para participar por primera vez en la Eucaristía. La catequesis catecumenal ha de durar, al menos, los mismos años que la primera etapa de la catequesis de la comunidad cristiana. Cuando se trate de niños dentro de la infancia adulta o preadolescencia, se han de usar los catecismos y  textos didácticos propios de estas edades, procurando que su estructura y metodología ofrezca un itinerario catecumenal e integrando también la preparación de la Confirmación según dictan las normas diocesanas.

 

20Tercera etapa: la elección o llamada para el Bautismo. Cuando se acerca la celebración de los sacramentos de la Iniciación Cristiana se inicia una nueva etapa en el catecumenado, denominada de la “elección” o llamada al bautismo a modo de preparación inmediata. El momento más oportuno para la entrada en esta etapa es el comienzo de la Cuaresma que antecede a la celebración de los sacramentos. Esta etapa puede inaugurarse con una celebración.

​Durante esta etapa tienen lugar los escrutinios o celebraciones penitenciales de purificación del corazón y de fortalecimiento en la lucha contra el pecado. Es necesario, al menos, realizar una. A estas celebraciones debe asistir todo el grupo de catequesis, que se prepara a su vez para recibir lossacramentos de la Eucaristía y Penitencia. En el último escrutinio, se hace la unción prebautismal de los catecúmenos.

 

21Cuarta etapa: Celebración de los sacramentos de la Iniciación.Finalmente tiene lugar la celebración de los sacramentos de la Iniciación, No se puede conferir sólo el bautismo a un niño o adolescente no bautizado en edad escolar, sino que tiene que hacerse en la misma celebración en la que se le admite también a la mesa de la Eucaristía.

 

22Para los niños que están en edad de recibir la Primera Comunión se puede escoger dos maneras de hacerlo: o bien el Bautismo se confiere en la celebración en la que todo el grupo infantil participa por primera vez de la Eucaristía o bien el niño será bautizado y recibirá la Eucaristía en una celebración con este fin, asistiendo también sus compañeros, y participará después con todo el grupo en la Misa de la primera comunión.

​Puesto que la celebración del sacramento de la confirmación en este caso irá separada del bautismo, se administrará, normalmente, de acuerdo con la práctica diocesana y los criterios que el obispo haya dispuesto para estos casos (no antes de los 14 años). En estas celebraciones no se usará el Ritual de Bautismo de Niños sino los criterios o itinerarios que presenta el capítulo V delRitual de la Iniciación Cristiana de Adultos.(RICA)

 

23Debe ofrecerse y comunicarse al Obispo el bautismo de cualquier adulto a partir de los siete años, por considerarse que dicha edad es propicia para comenzar el itinerario catecumenal de iniciación cristiana.