Celebración con niños

Celebración del Miércoles de Ceniza con niños

 

1. Saludo de introducción  

 

Dios es amor. Si queremos de verdad a los demás, Jesús vivirá dentro de nosotros, pero siempre tenemos el peligro de querernos más a nosotros mismos y a nuestros caprichos que a los demás. Cuando pasa eso, Jesús no puede vivir del todo a gusto en nuestro corazón.

Si le echásemos del todo, estaríamos como muertos.

 

Cuaresma significa 40 días. Es un tiempo que dura hasta la Semana Santa y en el que intentaremos vivir varias cosas:

 

• Conocer a Jesús más a fondo y conocer su mensaje que él nos invita a vivir.

• Conocernos a nosotros mismos más a fondo y descubrir por qué estamos pachuchos, cuál es nuestra “enfermedad” de corazón.

• Conocer el remedio para ponerlo en práctica, de modo que Jesús esté cómodo en nosotros y nosotros seamos felices para hacer felices a los demás.

Hoy, miércoles de Ceniza nos reunimos para celebrar todos juntos el comienzo de estos 40 días mediante el símbolo de la ceniza.

 

2. Lectura

 

EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO:

 

En aquel tiempo, dijo Jesús a sus discípulos: "Tened cuidado en no hacer las cosas buenas delante de la gente para que os vean; de lo contrario, no tendréis recompensa de vuestro Padre celestial. Por tanto, tú, cuando hagas limosna, que no sepa tu mano izquierda lo que hace tu derecha; así tu limosna quedará en secreto, y tu Padre, que ve en lo secreto, te lo pagará.

 

Tú, cuando vayas a rezar, entra en tu habitación, cierra la puerta y reza a tu Padre, que está en lo escondido, y tu Padre, que ve en lo escondido, te lo pagará.

 

Tú, cuando ayunes, perfúmate la cabeza y lávate la cara, para que tu ayuno lo note, no la gente, sino tu Padre, que está en lo escondido; y tu Padre, que ve en lo escondido (en el corazón), te recompensará."

 

                                                                               (Mateo 6,1-6.16-18)

 

3. Peticiones de perdón

 

Vamos a hacer juntos algo que los cristianos han hecho siempre desde hace muchos siglos: pedir perdón a Dios. Es verdad que podemos pedir perdón a Dios a solas en cualquier momento, pero esta mañana es especial, porque lo hacemos juntos, de una manera solemne y oficial, como hermanos que se reúnen junto al Padre. Jesús está de un modo también especial con nosotros y nos perdona si de corazón le pedimos perdón.

 

• Porque nos hemos portado mal en casa.

• Porque hemos peleado entre nosotros.

• Porque hemos sido perezosos a la hora de estudiar o de ayudar a los demás.

• Porque a veces no decimos la verdad temiendo quedar mal.

• Porque a veces dejamos de hacer el bien que podríamos perfectamente hacer.

(si alguno quiere pedir perdón en voz alta lo puede hacer)

 

 

4. Imposición de la Ceniza

 

Se acerca desde detrás el recipiente de la ceniza mientras se lee: Cuando quemamos algo ¿qué queda? CENIZA. Las cenizas son nuestros egoísmos y enfermedades: peleas, mentiras, pereza en el estudio, falta de cariño y respeto nuestro padres... La ceniza significa que todo lo anterior lo hemos quemado y que queremos que nazca en nosotros algo nuevo: la paz, la amistad, la solidaridad, el amor, la dulzura, la comprensión...

 

Ahora vamos a recibir la ceniza (se hace una cruz y se pronuncia la frase: “conviértete y cree en el evangelio”) al igual que los primeros, primerísimos cristianos hace muchos, muchos años... Y... ¿sabéis porqué lo hacían? Lo hacían para demostrar que se arrepentían mucho por las cosas malas que habían hecho y que ya a partir de ese momento, nunca más desearían hacer cosas malas.

 

Si no todo lo contrario se preparaban para hacer cosas buenas y vivir como hacía Jesús. La ceniza nos recuerda que todos somos poca cosa y necesitamos que Dios nos ayude para poder mejorar. Hoy nosotros, al igual que ellos vamos a recibir la ceniza, nos harán la señal de la cruz (=LA SEÑAL DE Jesús) y nos dirán una frase..., para recordar que queremos cambiar lo malo que hay en nosotros, para ser buenos niños/as, buenos cristianos/as y así ser grandes amigos de Jesús...

 

PADRENUESTRO: Rezamos el padrenuestro y le pedimos a Jesús que nos siga hablando al corazón, para que seamos buenos amigos/as suyos.

 

CANTO FINAL: alguno a María…