Moniciones y Homilía Domingo 4º de Pascua A

 

4º Domingo de Pascua / A

 

MONICIÓN DE ENTRADA

Hoy celebramos una de las páginas más bonitas del Evangelio: JESÚS BUEN PASTOR.

¡ Cuánto nos impresionan aquellas personas que hacen algo por los demás, que se sacrifican para que otros vivan mejor !  Pues bien, Jesús, como Buen Pastor dio y da todo lo que es por nosotros que somos miembros de su pueblo y ovejas de su rebaño.

En este domingo, además, tenemos un recuerdo y homenaje agradecido por nuestros sacerdotes. Les felicitamos por su misión. Por lo que hacen por nosotros y, sobre todo, porque intentan llevarnos al encuentro con Dios. Un recuerdo por, María, Divina Pastora, que nos señala el camino de Jesús en este mes de mayo.

 

MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las lecturas de hoy nos hablan de un Jesús resucitado que, después de sufrir, dio su vida por nosotros hasta el final. Pero, sobre todo, nos vamos a fijar en una cosa: JESUS ES LA PUERTA por la que podemos entrar para llegar a Dios. Ojala, que todos los domingos, vayamos recorriendo el mismo camino que Jesús hizo mientras estuvo con nosotros.

Escuchemos atentamente estas lecturas.

 

PETICIONES

1. Cristo nos necesita. Pidamos por el Papa Francisco, por nuestro obispo. Por toda la Iglesia. Para que sean pastores que conduzcan al mundo al encuentro con Dios. Roguemos al Señor.

2. Nosotros les necesitamos. Pidamos al Señor en este día por nuestros sacerdotes. Para que en este día del Buen Pastor, cuenten con nuestra oración, con nuestra felicitación y con nuestra alegría de tenerles entre nosotros. Roguemos al Señor.

3. El mundo le necesita. En esta jornada de las vocaciones pidamos para que de nuestra parroquia salgan jóvenes que quieran ser sacerdotes o religiosas. Necesitamos de personas que nos hablen de palabra y de obra del amor que Dios nos tiene. Roguemos al Señor.

4. Por todos los que estamos aquí, en este día del Buen Pastor, celebrando la Eucaristía. Para que conozcamos más la persona de Jesús. Para que leamos la Biblia. Para que escuchemos con atención su Palabra. Roguemos al Señor.

 

Homilía 4º Domingo de Pascua / A

Se agradece, y hasta es causa de seguridad personal, el hecho de que otras personas se preocupen de nosotros, sigan con cariño y con especial atención el curso de nuestra vida o, simplemente, nos alerten de las contradicciones y pruebas que pueden aparecer en el horizonte de nuestra felicidad. ¿Tienes un amigo? ¡Guárdalo! ¿Hace algo por ti? ¡Dale las gracias!

1.- La figura del Buen Pastor, en este cuarto domingo de Pascua, expresa muy a las claras el alma interna de Jesús: vela por nosotros y sale con prontitud en los caminos por donde avanzamos, pensamos, nos realizamos….o tropezamos.

--¿Que estamos heridos? Siempre tiene una palabra sanadora que infunde salud y fortaleza

--¿Que nos encontramos abatidos? Nos habla con palabras de esperanza y valentía

--¿Que caemos en la decepción o en la tristeza? Se acerca y se convierte en motivo de alegría y de confianza.

Jesús no es alguien que se desentiende de nosotros. Vive a nuestro lado y, además, es bálsamo en multitud de ocasiones en las que nos sentimos perdidos, agobiados, despistados o con hambre de otros alimentos que no sean los del mundo.

2.- La figura del Buen Pastor, en este tiempo de Pascua, nos advierte de igual manera de los falsos pastores zithromax buy online review. De otras puertas que nos abren valles teñidos de falsas felicidades, de palabras superficiales y de caprichos a la carta. Son muchos de nuestros dirigentes que, constituyéndose en voz del pueblo, rompen y rasgan con valores que han entretejido y dinamizado nuestra cultura, nuestra forma de ser y que nos dejan sumidos en la inseguridad y en el fracaso, en el hastío y en la desesperanza. Son aquellos que quieren un mundo sin Dios y sin más referencia que el hombre por el hombre. También, de esos “falsos pastores” nos alerta y previene el Señor.

La diferencia entre Jesús y los falsos pastores es que, a Jesús, le interesan todas las ovejas, todas las personas. Para El no existen colores, ideologías ni partidos. Para el Señor existen las almas. Y, las almas, sólo tienen un color: la fe.

3.- En un mundo tan desgajado y enfrentado por diferentes tendencias, se agradece la Palabra de un Jesús que sale al paso del hombre por lo que es (por ser hombre) y no por lo que piensa (por el matiz de su pensamiento).

En una sociedad tan resquebrajada y mediatizada por lo que nos divide, en la fiesta del Buen Pastor, tenemos un gran reto: unirnos en torno a Aquel que nos hermana y nos ama. Ojala seamos capaces de reconocer a Jesús como aquel Pastor que es capaz de llevarnos por los caminos de la concordia. Aquel que da la vida, a través de su Iglesia, sus sacerdotes y personas comprometidas en la evangelización, en favor de toda la humanidad.

Un Jesús que, desde el día de nuestro Bautismo, nos conoce, nos ama y para el que --nuestra historia-- no le es indiferente y que, por lo tanto, hemos de corresponderle desde nuestro compromiso activo de buscar y trabajar por la unidad de todos aquellos que nos decimos cristianos. El, como Buen Pastor, va por delante.

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c4DOMINGO DEL BUEN PASTOR

 

La imagen pascual de este domingo no es la de una aparición de Jesús, sino la experiencia de Jesús-Pastor que dirige y guarda, anima y protege a sus amigos. La figura del pastor expresa la función salvadora y mediadora de Jesús y también su estilo de Pastor sacrificado, que da la vida por sus ovejas.

 

Función salvadora de Jesús

 

“Os aseguro que yo soy la puerta de las ovejas”.

 

Jesús es el único mediador entre Dios y los hombres (1 Tm 2. 5); sólo a través de Él la vida y la salvación de Dios llegan a los hombres. Es "la puerta de las ovejas", el Mediador único por el que podemos salvarnos en virtud de su muerte-resurrección. Lo que define al cristiano es el creer que la única puerta de salvación es Jesucristo..

 

Si realmente creemos que Jesús es la puerta que conduce a la vida en plenitud, si afirmamos que él es nuestro único Pastor, entonces quiere decir que queremos dejarnos llenar de todo lo que él dijo, de todo lo que él hizo, de la manera como él amó, de la fidelidad con que él vivió, de su disposición constante al servicio de los pobres y los débiles, de su rechazo de todo afán de dominio, de su constante actitud de confianza en el Padre. Porque creer en Jesús no es simplemente decir con los labios que Él es el Hijo de Dios. Creer en Jesús es querer seguirle, querer vivir como él. Creer en Jesús es creer que sólo él  puede dar sentido a nuestro vivir y a nuestro morir. Sólo Él es la salvación.

Yo soy la puerta: Con estas palabras señala las características del buen Pastor.

 

Rasgos del Estilo del Pastor

 

Primer rasgo.   “El que no entra por la puerta del redil de las ovejas, sino que salta por otro lado, es un ladrón, un bandido, pero el que entra por la puerta, ese es el pastor de las ovejas”.       

 Ni trampas ni manipulaciones para aprovecharse del rebaño. Jesús entra por la puerta, no violenta a nadie, no se esconde de nadie. Se dirige a la libertad de las ovejas, porque no quiere  establecer lazos basados en la dependencia, sino en el amor y la libertad. Jesús está al servicio de quien le sigue.  Entrega su vida por el bien de  sus ovejas no es el que se aproveche de ellas, por eso es la "puerta que lleva a la salvación".

 

Segundo rasgo:  “Las ovejas reconocen su voz; él llama a cada una por su nombre”.

 

 El auténtico pastor establece una relación personal con las personas con las que trabaja; Jesús conoce personalmente a cada uno y nos llama por nuestro propio nombre. El nombre equivale a la propia existencia. Jesús ha tocado la existencia de cada oveja que le sigue. Nada de gregarismo borreguil, sino conocimiento personalizado de cada uno.

 

Tercer rasgo:  “Camina delante de ellas, y ellas lo siguen

 

 Jesús es pastor que marca el camino, pero es compañero que lo recorre, desbrozando a veces las dificultades; su autoridad     indiscutible está basada  en el servicio  por eso las ovejas han depositado su confianza en el pastor: le siguen porque se fían de él.