Meditación Domingo 18º TO A

“Se acercaron los discípulos a decirle: ¡Estamos en despoblado y es muy tarde; despide a la multitud para que vayan a las aldeas y se compren de comer’. Jesús les replicó: ‘No hace falta que vayan, dadles vosotros de comer.’”  (Mt 14, 14-16)

         Esta semana el Evangelio nos propone como punto de referencia para nuestra vida el milagro de la multiplicación de los panes y los peces. Hemos elegido, de este hermoso relato, la frase de Cristo, dirigida a los discípulos y referida a la multitud que pasaba hambre: “Dadles vosotros de comer”. Se trata de un mandato vigente, pues sigue habiendo multitudes que pasan hambre.

 

         Nosotros, como aquellos sorprendidos apóstoles, solemos contestar diciendo que no tenemos prácticamente nada con lo que cumplir ese mandato; no somos ricos, no tenemos capacidad para influir en las grandes decisiones políticas, no podemos crear puestos de trabajo. Sin embargo, el Señor está dispuesto a hacer milagros con tal de que pongamos algo de nuestra parte, con tal de que pongamos simplemente lo poco que tenemos.

 

         Por lo tanto, no te fijes tanto en la inmensidad de las necesidades sino en lo que tú puedes hacer. La Madre Teresa decía que lo que podemos hacer es muy poco, pero que ese poco es lo que da sentido a nuestra vida. Será una gota de agua en un desierto, pero al menos habrá quitado la sed a una persona.
 

Propósito: Examinar nuestras posibilidades de ayudar al prójimo: dinero, tiempo, cultura. Hacer propósitos concretos sobre ello y luego, al final de la semana, revisar lo hecho.