Homilía Domingo 33º TO A

Homilía Domingo 33 del TO / A

 

Título: No escondas tu talento

Tema: Usando los dones que Dios nos ha dado - Propio 28 (33)

Objeto: Un "Frisbee"

Escritura: "Porque a todo el que tiene, se le dará más, y tendrá en abundancia. Al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene" (Mateo, 25:29 - NVI).

Como ustedes saben, esto es un "Frisbee" (un disco volador). En unos momentos, este "Frisbee" nos ayudará a aprender más acerca de lo que Dios espera de ti y de mí; pero primero, escuchemos acerca de la Palabra de Dios.

La historia bíblica de esta mañana que Jesús nos trae casi todos la conocemos. Se llama la parábola de los talentos. En la parábola de los su riqueza. Dividió su dinero y se lo dio a los tres siervos.

Al primer siervo le dio cinco talentos. Ahora, esa cantidad puede no sonar como mucho, pero en el tiempo de Jesús, era mucho dinero. Al segundo siervo, le dio dos talentos. No fue tanto como recibió el primeo, pero aún era una buena cantidad. Al tercer siervo le entregó un talento. ¡Aún un talento era bastante dinero!

El primer siervo cogió los cinco talentos que su señor le había dado y los trabajó y ganó cinco talentos más. El segundo también invirtió sus dos talentos sabiamente y ganó dos talentos adicionales. El tercer siervo tomó su talento y lo guardó, enterrándolo en la tierra.

Cuando el señor regreso, se sintió muy contento cuando los dos siervos le dijeron que habían duplicado su dinero. "Bien hecho, dijo el señor, porque han sido fiel con lo que les entregué, les daré mucho más."

"¿Qué de ti?", le preguntó al tercer siervo. "¿Qué hiciste con el dinero que te dejé?"

El tercer siervo le dijo al señor: "Sabía que eres un hombre duro y tuve miedo, así que fui y escondí tu tesoro en la tierra para que estuviera seguro. Aquí está."

El señor se molestó. "Eres un siervo malo y vago. Pudiste, por lo menos, haber puesto mi dinero en el banco donde ganaría más." Entonces tomó el talento del siervo y se lo dio al que tenía 10 talentos.

En esta parábola de los talentos, Dios es el Señor y tú y yo somos sus siervos. Los talentos que el señor les dio a sus siervos en esta historia eran en forma de dinero. Pero Dios les ha dado también a ustedes otra clase de talentos, ¿no es así? Dios nos creó con dones especiales y espera que los usemos con el propósito para el cual nos hizo.

Todos ustedes saben lo que es esto, un Frisbee, pero pretendamos por un momento que ustedes no saben lo que es y que nunca han visto un cualquier cosa, pero no lo es. Es un "Frisbee" y la persona que lo creó, lo hizo para un propósito. ¡El propósito del "Frisbee" es volarlo!

El "Frisbee" no causa un gran impresión, ¿no es así? En un mundo lleno de juegos de gran tecnología electrónica, el "Frisbee" se encuentra en lo más bajo de la lista, pero...¡cómo vuela!

Algunas veces tú y yo podemos ver los talentos que Dios le ha dado a otros y pensar que Dios no nos ha dado muchos talentos. Aún podemos ser tentados a esconder nuestro talento. Pero cuando usamos el talento que Dios nos ha dado para ser todo lo que Dios desea que seamos... ¡cómo volaremos!

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Tres cajas de herramientas 

Tema:

Dios nos ha dado "herramientas" para usar en su reino Propio (33) Año A

Objeto:

Una caja de herramientas

 

Jesús contó una vez una historia llamada la parábola de los talentos. En la historia de Jesús, un hombre iba de viaje llamó a sus siervos y le dio dinero a cada uno de ellos para usar mientras estaba lejos. Encontrarás esa historia en el capítulo veinte y cinco del Evangelio de Mateo. No creo que a Jesús le molestaría si cambio la parábola un poquito y te cuento una historia que llamo "La parábola de las tres cajas de herramientas".

Había una vez un hombre que tenía un negocio de construcción. Este hombre tuvo que salir de viaje y llamó a sus tres empleados y les dijo: "Tengo que ir en un largo viaje así que les dejo a cargo del negocio. He preparado una caja de herramientas a cada uno de ustedes para que la utilicen en el negocio en lo que yo regreso" . Entonces el hombre le entregó a cada uno de sus empleados, una caja de herramientas. Cada caja contenía todas las herramientas que cada uno de ellos necesitaría para el trabajo que el hombre esperaba que ellos hicieran; pero como cada empleado tenía habilidades diferentes de los demás, cada caja de herramienta era diferente. Al primer empleado le dio una caja de herramienta muy grande con cuanta herramienta fuera posible imaginar. Al segundo le dio una caja más pequeña, pero la tenía bastantes y variadas herramientas. Al tercer empleado le facilitó una caja de herramientas con muy pocas herramientas, pero las suficientes para que el empleado hiciera lo que se esperaba de él.El hombre se fue de viaje. Al regresar llamó a sus empleados para ver que habían hecho mientras él viajaba.

El primer empleado dijo: "Yo sé de tu gran amor y preocupación por las personas que no tienen hogar, así que usé la caja de herramientas que me entregaste para construir hogares para los necesitados". "¡Eso es maravilloso!", dijo el jefe. "Has trabajado tan bien que te voy a poner a cargo de todas las nuevas construcciones de la compañía".

El segundo empleado dijo, "Conozco del gran amor que sientes por las personas de mayor edad, así que usé la caja de herramientas para arreglar las casas de los ancianos que no podían arreglarlas". "¡Eso es tremendo!" dijo el jefe. "Has trabajado tan bien que te voy a poner a cargo de todas los arreglos y el mantenimiento de la compañía".

Entonces, se viró y miró a su tercer empleado y le preguntó: "¿Qué hiciste con las herramientas que te di?" "Sé que eres un jefe muy exigente y que esperabas mucho de cada uno de nosotros. Temí que al usar cualquiera de las herramientas se me rompiera una o pudiera perderla y te enfadaras. Así que las guardé en un lugar seguro. Han estado en ese lugar desde que te fuiste. Mira aquí están....¡como nuevas!"

"¡Qué empleado flojo eres! No te di las herramientas para que las guardaras en un lugar seguro. Te las di para que las usaras en mi negocio. ¡Estás despedido!"

Como los otros habían demostrado que podían hacer un buen uso de la caja de herramientas, el jefe tomó la caja del empleado que había sido despedido y lo dividió entre los otros dos empleados. Creo que este cuento nos demuestra lo que Dios ha hecho en cada uno de nosotros. Él nos ha dado herramientas para construir parte de su reino. No todos tenemos las mismas herramientas pero Dios espera que utilicemos las herramientas que nos ha dado. Si así lo hacemos, Él nos dará más; pero si no las utilizamos aún esas que nos dio nos la quitará y se las dará a otro que pueda utilizarlos.

Escucha las palabras de Jesús, "Porque al que tiene, le será dado, y tendrá más; y al que no tiene, aún lo que tiene le será quitado".