Homilía del padre Damián

Si el Evangelio del domingo pasado nos invitaba a revisar nuestro culto, hoy nos anima a explorar nuestra fe en Jesús y nuestro estilo de vida.

Nada hay más gratificante y nada hay que nos llene más que sentirnos amados, queridos... Y la Buena Nueva que nos trajo Jesús de parte de Dios fue precisamente esa...: Dios te Ama, Dios te quiere aunque no lo merezcas, porque no nos quiere por nuestros méritos, sino por su gran misericordia...

Y lo hace porque ante todo es Padre que se preocupa por sus hijos y tanto amó al mundo que envió a su Hijo para que todos descubrieran el camino verdadero y consiguieran la salvación y el sentido a sus vidas...

El amor es como una Luz que ilumina nuestra vida... pero en el colmo del asombro, todavía existen personas que no descubren esa luz tan cercanas en sus vidas...

Y es que Dios no invade, no arrasa, no obliga a nadie que vaya a Él porque respeta la Libertad...

Pero sí invita y lo hace constantemente...

El Evangelio de hoy nos invita a acercarnos a su luz, la única que ilumina y dejar aquéllas que "deslumbran": la televisión, la politica, los galácticos del deporte, las grandes estrellas de la fama y de la popularidad... que nos encandilan y nos hacen vivir en pura ilusión...

Para nosotros Cristo es la luz y el lugar desde donde ilumina a todos es LA CRUZ. Y es que nos salva el amor de Dios y ese amor Dios lo manifestó en su hijo crucificado...

En Él está nuestra salvación... Dejémonos iluminar por su luz. Cuando adoramos la cruz no ensalzamos el sufrimiento y la muerte, sino el amor, la cercanía y la solidaridad de Dios que ha querido compartir en todo nuestra condición humana menos en el pecado....

No tengamos miedo en ser iluminados por Él...