Homilía del padre Damián

A todos nosotros nos pasa como a aquéllos que estaban reunidos aquella noche:

+ Nos sentimos con las "puertas cerradas", nos aislamos, nos recluímos, nos acobardamos.

Intentamos comernos el mundo y nos creemos que con nuestras propias fuerzas podemos alcanzar la perfección...

+ Pero al final nos damos cuenta que necesitamos de Dios, necesitamos que Jesús entre en nuestra vida y se ponga en medio mostrándonos la luz en medio de nuestra vida oscura y haciendo que el miedo salga temblando de nosotros.

Y todo esto lo provoca esa "fuerza interior" que todos llevamos dentro y que nos hace sentir la tranquilidad y la Paz de aquéllos que se saben acompañados y amparados...

Hoy renovamos, una vez más, nuestra fe en el Espíritu Santo estando convencidos que Él es el motor que mueve nuestra vida, que es verdad que hay que poner de nuestra parte pero sabiendo que nosotros no somos los que hacemos las cosas, sino que es Dios a través de nosotros.

"Actúa como si todo dependiera de ti, sabiendo que todo depende de Dios".

Hoy pedimos el Espíritu Santo "Santificador", que nos santifique, que nos transforme, que nos guíe...

Espíritu Santo, sáname, sálvame, consuélame, santifícame...

Espíritu Santo, ven y concédenos tus 7 dones : Sabiduría, Entendimiento, Consejo, Fortaleza, Ciencia, Piedad, Temor de Dios.

Que así sea.