Homilía del padre Damián

Acabamos de escuchar un hecho histórico y extraordinario de la vida de Jesús, pero a la vez cargado de un profundo sentido simbólico...

Todos nos podemos sentir identificados, porque hemos pasado por momentos de tormenta; la barca de nuestra vida, de nuestra familia o de nuestro país parece zozobrar... y es que el miedo es un mal compañero de viaje, que impide ver las cosas claras, nos paraliza y nos da la sensación de hundirnos...

Todo el que tiene miedo se siente derrotado, no hace nada y además ve como los problemas se agigantan... Creemos en un Dios "cartera" ( acudimos por necesidad y dejamos cuando no nos sirve).
 
Y porque, como dicen, (nos acordamos de Sta. Bárbara...) acudimos a Dios y parece dormir...
 
Hasta los santos experimentaron "El silencio de Dios" ( El silencio es el "Ruido" que Dios hace cuando pasa cerca de nosotros..."

Parece dormido... y es que quizás lo que quiere es ponernos a prueba...

 
Hemos de reconocer que en medio de la tormenta el único lujo que no podemos dejar perder es la FE, o lo que es lo mismo... La PAZ...

Cuando perdemos la fe entra en juego la desesperación y ésta hace que nos hundamos más...

 
En el momento del sufrimiento, no podemos renegar ni abandonar a Dios puesto que perdemos la PAZ que necesitamos... y el mal se hace mayor...

Mantengamos la fe ( que no es otra cosa que saber y sentir que lo bueno vendrá ocurra lo que ocurra... Dios no abandona ).

 
Él nos sacará a flote y podremos volver a escuchar de sus labios... "No tengas miedo... confía... no te dejo... ponte en mis manos..."
 
Que así sea.