Homilía del padre Damián

A todos nosotros nos une un lazo fuerte, algo que debe ser el motor de nuestra vida y fuerza que nos haga luchar y vencer contra las adversidades... LA FE.

 

Hoy vemos a Jesús como Señor de la enfermedad y la muerte que sólo exige la Fe para comunicarnos su poder liberador sobre la enfermedad y la muerte.

 

Y ya lo hemos visto: La fe de Jairo y de aquella mujer hace actuar a Jesús.

 

Y es que, cuando las cosas se ponen difíciles en la vida basta con sentir sus palabras "No temas, basta con que tengas Fe".

 

Aquellos dos personajes se acercaron a Jesús con una necesidad pero cargados de fe... nosotros quizás nos acercamos a Jesús cargados de interés o incluso dándole a entender que tiene como la obligación de ayudarnos.. En todo caso lo único que Él mira y valora es que vayamos a Él, que confiemos en Él, porque es Él quien puede levantarnos de la pereza, de la rutina, del desánimo, de la intolerancia, del miedo y del egoísmo.

 

No olvidemos que para levantarse y seguir viviendo, la niña necesitó el Alimento. Nosotros tenemos para ello la Eucaristía.

 

En Cristo lo tenemos todo:

 

+ Si necesitamos auxilio, Él es la Fuerza.

 

+ Si tenemos miedo a la muerte, Él es la Vida.

 

+ Si deseamos el cielo, Él es el Camino.

 

+ Si necesitamos fortalecernos, Él es el Alimento.

 

 
Aprendamos hoy a ponernos confiadamente en las manos de Dios, porque Él no defrauda jamás y sólo Él hace que todo comience donde parece que todo acaba para siempre... Sólo Él hace que todo vuelva al inicio cuando nosotros no vemos nada más que el final...