Moniciones y homilías

MONICIÓN DE ENTRADA

Sed bienvenidos a la fiesta de aquel que primero dio la vida por Jesús: el apóstol Santiago. El vivió con Jesús, le siguió con entusiasmo y –a veces- con demasiadas pretensiones pero, lo cierto, es que como valiente testigo del Reino de Dios, se aventuró, dejó comodidades y familia y –llegando hasta el Finisterre- su máxima era: TODO POR EL SEÑOR Y SIEMPRE PARA EL SEÑOR.

Hoy, como el gran evangelizador llegado hasta España, lo veneramos, lo recordamos y le pedimos que interceda ante el Señor para que, nosotros, seamos capaces de mantener con vigor y con firmeza la fe en Jesucristo muerto y resucitado.

 

MONICIÓN A LAS LECTURAS

Escuchemos en las lecturas de hoy el inicio de la vida de la Iglesia y, cómo los apóstoles, eran personas débiles como nosotros pero con una algo muy claro: Jesús era el todo. Ello les llevaba a anunciar sin desmayo la buena noticia del evangelio: Jesús muerto y resucitado.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

1. Por la Iglesia extendida por todo el mundo. Para que sepa mantenerse firme en lo que fueron los principios de la era apostólica. Para que no tenga miedo a proponer sin tregua ni farsa la verdad de Jesús. Roguemos al Señor.

2. Por España. Por todos los pueblos que han acogido con veneración la tradición del Santo Apóstol. Para que nos mantengamos alegres en la esperanza guiados por la estrella de la fe. Roguemos al Señor.

3. Por los políticos. Para que sepan contribuir al bien común con el respeto a los valores que sus ciudadanos profesan y conservan. Para que no se sientan dueños ni manipuladores de las conciencias. Roguemos al Señor.

4. Por nuestra tierra. Para que sea posible la paz. Para que huyamos de los caminos que son proclives a la violencia, a la intolerancia o al relativismo radical. Roguemos al Señor.

5. Por los misioneros. Por los que proclaman el evangelio. Por los sacerdotes, religiosos y religiosas. Para que sean fuertes en aquello a lo que el Señor les ha convocado y llamado. Roguemos al Señor.

6. Por los sacerdotes. Para que renueven su Ministerio con la escucha y la meditación de la Palabra, con la oración y la predicación sencilla y evangélica. Roguemos al Señor.

 

Homilía  Santiago Apóstol

 

Cuando uno quiere y está orgulloso de su casa, además de cuidar la fachada de la misma, intenta asegurar y consolidar con garantía sus cimientos. Porque, al fin y al cabo, ¿sirve de mucho un rascacielos –por muchas comodidades que existan en su interior- si está expuesto a una inminente ruina?

1. Los cimientos de nuestra península están consolidados en la fe que nos acercó Santiago hasta nuestra tierra. Vivir de espaldas a esa realidad, es no ser objetivos y exponer el futuro de nuestra patria a un vacío moral y, por supuesto, a una ausencia de valores que –desde hace siglos- han tenido colores cristianos.

Santiago, cuando arribó en nuestra tierra, se encontró con no pocas contradicciones. A buen seguro, entre otras cosas, se daría con abundancia de puertas cerradas; con corazones obstinados; con hombres y mujeres, que lejos de despuntar hacia el cielo, se conformaban con el día a día: con aquello que tocaban o disfrutaban.

2.- Esta situación, en los principios del siglo XXI, no es muy distinta de la que vivió el Santo Apóstol. Para muchos de nuestros contemporáneos, el nombre de Cristo, es algo totalmente ajeno a su existencia. Llama la atención como un gran número de gente, que se dice cristiana, no se ruborice ante su afirmación de no haber leído jamás la Biblia, de saber poco o nada sobre el testimonio de los mártires o de los santos apóstoles.

La consecuencia es bien sencilla: un pueblo de bautizados camina, piensa, trabaja, decide como si Dios no existiera. O dicho de otra manera; Aquel en el nombre del cual fueron bautizados un número considerable de personas, significa poco o nada.

3 -.La figura de Santiago Apóstol nos anima en estos tiempos de soledades pastorales. Nos preocupa del futuro de la fe en España. Nos produce vértigo el escaso interés o la timidez de las familias en la transmisión de la fe católica y apostólica. Nos interroga, frecuentemente, el divorcio entre la vida práctica y la fe celebrada de no pocos cristianos. ¿Qué ocurre? ¿Qué hacer? ¿Por dónde tirar?

Hay que insistir, volviendo al principio, en los cimientos que fueron la semilla del Evangelio en nuestra nación: la fe en Jesucristo; la vivencia cristiana en familia; el compromiso de todos, laicos y sacerdotes, por extender y hacer creíble con palabras y obras el mensaje de Jesús.

En la soledad no es bueno recluirse aún más. Santa María nos acompaña. Si Ella, en momentos de amargura, se acercó hasta Santiago animándole en su camino apostólico, no es menos cierto que hoy y aquí, en cada impronta evangelizadora, en cada persona que avanza en nombre del Señor, en el esfuerzo realizado por la instauración del Reino de Dios, la Virgen María, sigue consolando e iluminando todas y cada una de las tareas que se encaminan hacia eso: dar a conocer la vida, los misterios y la salvación que nos trajo Jesucristo.

4. Encontrar los tesoros, en un inmenso desierto, nunca ha sido empresa fácil. El camino de Jesús, su evangelio, palabra y vida, son joyas en las que hay que emplearse a fondo para descubrirlas en medio de un secarral tan inmenso como grande en el que se ha convertido parte del mundo.

-Ante tanta muerte, anunciaremos con alegría que Jesús es la VIDA

-Ante la tristeza, como el apóstol Santiago, llevaremos en nuestras manos la alegría de la  FE

-Ante la amargura, como lo hizo Santiago, insistiremos con el bálsamo de la ESPERANZA

En definitiva. ¿Sirve de algo un mundo con mucha fachada pero sin cimientos para sostener tanto vacío y tanto sin sentido? La respuesta es: NO. Sin Dios, aunque muchos crean que Dios nunca olvida al hombre, éste se abandona a su propia suerte.

Es la hora, por lo tanto, de comenzar a levantar un nuevo edificio en el que todos, sintiéndonos hermanos, aprendamos que la Resurrección –tesoro que guardó en sus manos el Santo Apóstol- es premio que espera a todos los que creen y esperan en Jesucristo.

5.- No nos faltarán persecuciones, incomprensiones, soledades, traiciones, difamaciones. Pero, mirando al testimonio de los apóstoles, veremos que –si ellos pasaron lo suyo- tampoco está demás que algo de lo suyo pasemos nosotros por causa del evangelio. ¿O no? De todas formas, Dios, aprieta pero no ahoga. ¡Feliz día de Santiago Apóstol! ¡Feliz día del Patrón de España!

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.- Ocupar los primeros puestos. Es lo que pide la madre de los Zebedeo para sus hijos. No sabía lo que pedía, pues precisamente poco antes había hecho Jesús el anuncio de su pasión y muerte. Toda madre quiere lo mejor para sus hijos, ¿pero en qué estaría pensando la madre de Santiago y Juan? Pensaba, sin duda, que Jesús era el Mesías, el rey esperado para liberar a Israel del dominio romano. Jesús es verdad que era rey, "pero su Reino no era de este mundo", tal como le dijo a Pilato. El predicó el Reino, su mensaje fundamental. Y vino a anunciar y a establecer el Reino de Dios. Hoy podemos llamarlo "la civilización del amor" de la que hablaba Pablo VI. El Reino de Dios, sin embargo comienza en este mundo, aunque todavía no había llegado a su plenitud. Es el "ya, pero todavía no". En el Reino de Jesús es primero el que es el último, es decir el que sirve, no el que tiene poder. La madre buscaba el poder para los "hijos del Trueno". Muchas veces quisieron hacer rey a Jesús, pero El lo rechazó, porque había venido a servir y no a ser servido. Su mesianismo no es político ni espectacular, sino silencioso y humilde. En este sentido, San Agustín recuerda que "no dice que su Reino no está en nuestro mundo, sino no es de este mundo. No dice que su Reino no está aquí, sino no es de aquí".

.- Hemos de trabajar para construir el Reino de Dios en este mundo. Esto significa establecer unas condiciones de vida en las que reine la justicia, la paz y la fraternidad. Mientras esto no se consiga, todavía no podemos estar contentos. No debemos huir del mundo, sino implicarnos en su transformación aquí y ahora, sin esperar que llegue pasivamente "el Reino de los cielos". Esto es lo que pide Jesús a Santiago y Juan: "beber el cáliz que El ha de beber". Contestan que sí, pero en ese momento no se dan cuenta de lo que estaban diciendo. Lo comprobarán cuando contemplen la muerte de Jesús. Y Santiago además llegará el momento en que dará la vida por Cristo cuando Herodes lo "hizo pasar a cuchillo". No sabemos si fue sometido previamente a un proceso judicial o si su muerte fue fruto del capricho de aquel déspota. Entonces sí que fue capaz de beber el cáliz de Cristo.

.- Jesucristo debe ser lo más importante de nuestra vida. Un anuncio irreverente de un equipo español señalaba que el fútbol es más importante que Jesús. ¡Qué injusticia y qué ingratitud! Jesús debe reinar en nuestro corazón. Sólo así le seguiremos con todas nuestras fuerzas y podremos gozar de su amor. Un rey existe para servir al pueblo. Es su espíritu de servicio a la comunidad lo que justifica su ser. Así lo hizo Jesús, que tuvo como trono la cruz, como cetro una simple caña, como manto real una ridícula túnica de color púrpura y coronó su cabeza con una corona de espinas. Indudablemente, su Reino no era de este mundo, pero sí para este mundo. Y sus seguidores deben tener también su espíritu de servicio, pues el primero será el que más sirva. En el reino de Jesús, servir es reinar.

 

Santiago Apóstol

25 de Julio

 

MONICIÓN DE ENTRADA

Celebramos, en este 25 de julio, la Solemnidad de Santiago Apóstol, Patrón de España. Aquel hombre, que con pocos medios pero con gran caudal de fuerza en el corazón y con mucha fe, se acercó hasta nuestra tierra trayendo consigo el tesoro del Evangelio.

Desde entonces, y con la ayuda de Santa María, ese tesoro ha ido propagándose de generación en generación y, hemos sabido ver en la figura de Santiago, un ejemplo, un patrón para entretejer nuestra vida social, cultural, familiar o religiosa. Afirmar lo contrario es vivir de espaldas a la realidad.

Hoy siguen siendo cientos, miles los peregrinos los que se encaminan hacia Santiago haciendo, del camino, un lugar para la oración y para el encuentro con Dios. Que esta celebración sirva, igualmente, para animar nuestra fe, para fortalecer nuestras entrañas y para ponernos en camino hacia Cristo.

 

MONICIÓN A LAS LECTURAS

Las lecturas que vamos a escuchar nos hablan del testimonio, el martirio y la fuerza de Santiago Apóstol. Nos hablan, además, de una fe que –siendo grande- es frágil al ser llevada por las personas de carne y hueso.

Que la meditación y la escucha de la Palabra de Dios sea alimento espiritual en esta fiesta de nuestro Patrón Santiago.

 

PETICIONES

1. Por la Iglesia en España. Para que lejos de sentirse temblorosa ante los acontecimientos que nos preocupan, manifieste públicamente su convicción: ¡Jesús es el Señor! Roguemos al Señor.

2. Por los gobernantes de nuestra tierra. Para que no se sientan dueños ni señores del pueblo. Para que respeten las creencias mayoritariamente católicas de nuestros pueblos y ciudades. Roguemos al Señor.

3. Por las familias. Para que recuperen la responsabilidad de educar en cristiano y como cristianos a los hijos y nietos. Roguemos al Señor.

5. Por todos nosotros. Para que recuperemos el sentido cristiano del Camino de Santiago. Para que sepamos conservar con espíritu y vida la fe que el Apóstol trajo a nuestra península. Roguemos al Señor.

 

Homilía  Santiago Apóstol

 

1.- La festividad del apóstol Santiago tiene muchas connotaciones para nuestra tierra y, por supuesto, para todo el orbe católico y cristiano.

Para España, por ser su Patrón, alcanza también a otras vertientes culturales, sociales, políticas y, por supuesto, religiosas.

Para España, aunque algunos lo evadan, supone homenajear y festejar al primer evangelizador de nuestra tierra. A él le debemos los inicios del gran edificio espiritual que, con el paso de los siglos, hemos ido levantando a través de diversas generaciones de creyentes.

El Camino de Santiago es una ruta que recorren los peregrinos procedentes de España y de toda Europa para llegar a la ciudad de Santiago de Compostela, donde se veneran las reliquias del apóstol Santiago el Mayor. Durante toda la Edad Media fue muy concurrido, después fue ligeramente olvidado y en la época actual ha vuelto a tomar un gran auge. El Camino de Santiago fue declarado por la UNESCO Patrimonio de la Humanidad; Itinerario Cultural Europeo por el Consejo de Europa y recibió el título honorífico de Calle mayor de Europa

2.- Flaco favor sería, entender y acercarse a la figura de Santiago Apóstol, desde los aledaños puramente culturales o artísticos que han ido gestándose al borde del Camino. Entre otras cosas porque, ponerse en camino, no es ir hacia Santiago: es ir con Santiago hacia el encuentro con Cristo.

Grave fue el robo del Códice Calixtino de la Catedral Compostelana. Mucho más grave, y aunque algunos lo silencien, el atraco a mano armada de todo lo que suene a cristianismo o catolicismo en nuestra tierra y hasta en nuestra vieja Europa. ¿Acaso olvidamos que, el Códice, es fruto de la fe de nuestros antepasados? ¿Qué códice vamos a legar nosotros a las futuras generaciones? ¿El de la verdad o el de la falsedad? ¿El de la fe o el de la incredulidad? ¿El del aprecio a Cristo o del olvido de su Reino? ¿El amor a su Iglesia o la persecución hacia ella?

--Celebrar su fiesta, entre otros sentimientos, supone escuchar la voz del Señor como Santiago la percibió a las orillas de Tiberíades

--Honrar la figura de Santiago, es creer firmemente en la Resurrección de Cristo. No podemos ponernos en marcha hacia el sepulcro del Apóstol y pensar que, nuestro objetivo, ha sido cumplido: besar su sepulcro, abrazar su efigie es abrazar la fe en Cristo muerto y resucitado.

--Avanzar hacia Santiago Apóstol es pedir, por su intercesión, el vivir la experiencia que él tuvo en el Monte de la Transfiguración.

 

 

--Rezar al Apóstol es crecer, ahondar y perseverar en la oración como él lo hizo con Jesús en el Huerto de los Olivos

--Seguir las huellas de Santiago es saber que, evangelizar, anunciar a Cristo, puede empujarnos a no ser afamados y sí despreciados o marginados.

3.- ¿Es el camino espiritual de Santiago el nuestro? ¿No estaremos dando excesiva importancia al camino material desnudándolo de lo que fue genuino, origen y medular en él? ¿Es el camino hacia Santiago un camino hacia Cristo o un incentivo puramente cultural? ¿Es el camino de Santiago kilómetros de oración y de conversión o deporte sano y bueno? ¡Sí; amigos! Orientarse hacia Santiago es sentir la llamada de Jesús maestro: ¡Ven y sígueme!

No podemos consentir que, el camino que algunos pretenden y promueven –camino hacia ninguna parte- esconda, disimule o maquille el tesoro que llevamos en vasijas de barro.  El tesoro que vamos buscando. El tesoro que, Santiago, sembró en estas tierras para que fuera descubierto, conocido y amado: JESUS HOMBRE SALVADOR.

 

4.- Que Santiago Apóstol sea para todos nosotros un motor que nos impulse a seguir trabajando por esa segunda evangelización, incluso para algunos la primera, a la que vamos a asistir en muy pocos años.

No hace falta ir a África o a China….España es país de misión y necesitado de muchos, pero que de muchos “santiagos”.

Y, por cierto, el Camino hacia Santiago, comienza en el corazón de cada persona cuando nos preguntamos ¿Qué quiere el Señor de mí? ¿Qué puedo hacer yo por el Señor, por su Iglesia, por mis hermanos, por mi país, por mis amigos?

 

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SANTIAGO: CAMINO PARA LA NUEVA EVANGELIZACIÓN

¿Qué es la Nueva Evangelización? Es una cuestión que surge constantemente en todos los ambientes (eclesiales o no) y que lleva a muchas respuestas:

¿Son nuevos métodos? Tal vez sí. Hoy para llevar la Buena Noticia a los que la desconocen, exige una postura evangelizadora más decidida: hay que salir del templo y pisar la calle.

¿Es distinto lo que tenemos que ofrecer? ¡No! Tal vez es justo lo contrario. Supone recordar que, Jesús, no es un cualquiera. Que, además de ser humano, es divino. Que es el Hijo de Dios

¿Qué pretende la Nueva Evangelización? Que Dios llegue a las sociedades actuales por el empeño de toda la Iglesia. Que aquellos que lo han olvidado, de nuevo, lo recuperen. Que aquellos que lo viven lo actualicen y lo sientan con más vigor. Que aquellos que viven indiferentes a Él vean en los cristianos un reflejo de su presencia.

1.- No cabe duda que, la tradición histórica y todos sus componentes (arte, piedad popular, música, etc.) pueden ayudar en ese objetivo. Y el Camino de Santiago (sin dejarlo huérfano cuando se pretende despojarlo de la huella religiosa y fecundarlo exclusivamente con el elemento cultural) puede ayudarnos muchísimo para comprender lo qué significa el ser tocado por el Señor y por su gracia.

Santiago Apóstol condensa perfectamente el nuevo ardor y el empeño que hemos de tener como cristianos. Él supo madurar, en el árbol de su encuentro personal con Cristo, e inmediatamente ponerse en camino para anunciarlo, enseñarlo y dar respuesta (con el evangelio en la mano) a los hombres de su tiempo.

-¿Es el evangelio nuestro recurso para responder a los numerosos interrogantes que se nos plantean?

-¿Podemos decir que nuestra fe ha sido bendecida por un encuentro personal con el Señor o sólo por costumbre?

-¿Somos valientes y decididos a la hora de inyectar el cristianismo allá donde nos encontramos?

2.- Al igual que los magos de oriente se pusieron en peregrinación hacia el Portal para adorar, ofrecer y reconocer al Señor, también Santiago se colocó en la vereda con un objetivo: que la humanidad del otro lado occidental de la tierra pudiera también conocer, saber, adorar y reconocer al Señor de la historia: a Jesús.

Esta fiesta, la de Santiago Apóstol, nos ha de llevar de nuevo al camino de la fe, al encuentro con Cristo, a la escucha de su Palabra, a la valentía en pro de nuestros planteamientos cristianos. El futuro de la fe no depende del que existan o no existan muchos sacerdotes (por cuyas vocaciones rezamos) sino más bien del compromiso serio y radical de ser todos testigos, heraldos, medios por los cuales se anuncie la muerte y la resurrección de Cristo.

El Camino de Santiago no es un camino que lleve a ninguna parte. Todo lo contrario, así como los magos descubrieron una estrella y –esa estrella- les llevó a Jesús, también Santiago (por su camino) nos adentra en un campo estrellado (Compostela) en el cual podemos divisar, recordar y celebrar el núcleo de nuestra fe: Cristo ha resucitado y, nosotros por Él, seremos resucitados. Este es el mensaje clave e irrenunciable de la Nueva Evangelización.

3.- Si nos quedamos en la belleza e historia del camino, en el movimiento del botafumeiro, en las luces y en los colores de la cruz, en la técnica o en las metodologías evangelizadoras, será un repetir y será un gozarnos en lo que tenemos pero sin ser conscientes de lo que nos espera: la prueba o la cruz para ser testigos de Jesús en el mundo que nos rodea.

Santiago, con su vida, nos enseña e invita a darnos. No hay cosecha si, previamente, no hay siembra. Y, no hay siembra si no existe la semilla.

Que, como el apóstol Santiago, sepamos sembrar la semilla del amor de Dios e indicar el Camino de Cristo con nuestro deseo de comunicar y expresar nuestra fe a cuántos nos rodean.

Sin imposiciones pero con convencimiento.

Sin violencia pero con constancia. Sin timidez y con persuasión.

Sin miedo y conscientes de que, el anuncio de Jesucristo, implica y trae consigo incomprensión, enojo, traición y hasta sufrimiento.

No olvidemos que, uno de los pilares fundamentales de la primera evangelización que nos trajo Santiago Apóstol, fue precisamente el que a nosotros nos falta y más nos hace falta: el testimonio de la fe.