Homilía del padre Damián

Acabamos de escuchar uno de los momentos quizás más tristes de la vida de Jesús...

 

Una especie de desbandada provocada a raíz del programa exigente que les propone Jesús que por más que queramos no admite rebajas... ( el programa del amor, del abandono, de la confianza plena y sin condiciones...)

 

Y es que, si por algo se caracterizó Jesús, no fue por ser un demagogo ( palabrero) que buscaba adeptos, sino por ser un Maestro que buscaba discípulos. (el demagogo engaña, el Maestro enseña...) ( el demagogo se queda solo ante la primera dificultad, y el Maestro siempre tiene seguidores fieles...).

 

Y ahí entramos cada uno de nosotros: fieles seguidores del Maestro... en un mundo donde se está pasando de un cristianismo por nacimiento a un cristianismo por elección...

 

En un mundo donde la fe ya no es algo evidente y natural sino algo que depende cada vez más de la decisión libre y personal de cada uno.
 

 

Hoy el Señor se vuelve a nosotros y nos dice: ¿ Vienes conmigo o quieres marcharte? Y es ahí donde uno se da cuenta de que, a pesar de las dificultades, a pesar de tener que nadar contracorriente y de que esto parezca un camino de locos... en el Señor hay algo que no encontramos en nadie más...

 

El problema no es "adónde ir" sino "a quién vamos" ( a dónde... no depende de nosotros... donde Él quiera, ya se encargará Él de que salgamos adelante...), " a quién vamos...", eso sí depende de nosotros... Ojalá hoy y siempre nuestra respuesta y nuestro estilo de vida sea el de Pedro y sigamos al Maestro.