Misal Santa Teresa

 

Triduo de preparación a la solemnidad de Santa Teresa de Jesús

 

Parroquia Ntra Sra del Carmen (Fuengirola)

 

MISAL

Subsidios homiléticos y litúrgicos del Triduo y de la Solemnidad

 

 

La Santa Madre Teresa de Jesús es la monja «inquieta y andariega» fundadora de conventos por la ancha geografía de Castilla y Andalucía; es la insigne escritora y maestra de vida cristiana, proclamada doctora de la Iglesia por el Papa Pablo VI. Ella supo conciliar el don de gentes con el trato íntimo con Dios; el espíritu emprendedor con la oración contemplativa; la actividad incesante con la unión con Dios, que ella nos describe en el lenguaje llano del pueblo. Los libros de su «Vida», de «El Camino de Perfección», de «Las Moradas», de «Las Fundaciones», sus Cartas y sus Poesías, son joyas de la literatura española y alimento de fe para el cristiano. Recordemos que nació en Ávila en 1515 y que ingresó en el Carmelo de su misma ciudad en 1535, «convirtiéndose» allí mismo en 1555. En 1562 abrió el primer Carmelo reformado y murió en Alba de Tormes el 4 de octubre de 1582 mientras no cesaba de repetir: «En fin, Señor, soy hija de la Iglesia».

 

PRIMER DÍA (13)

 

ORAR ES TRATAR DE AMISTAD

 

ORACIÓN COLECTA

 

Tú, Señor, que todos los años nos alegras con la memoria de santa Teresa de Jesús, nuestra madre, concede a quienes estamos celebrando esta Eucaristía, encontrar en la oración la puerta para entrar en diálogo de amor con quien sabemos nos ama. Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PISTAS HOMILÉTICAS

 

La comunicación del hombre con Dios y con sus semejantes es necesaria para alcanzar felicidad y pleno desarrollo.  Lograr una comunicación armónica y positiva es clave para la comunión con Dios y la fraternidad con los hombres.

La comunicación con los demás y la Oración con Dios es una arte que se aprende y se perfecciona.  Con nuestro esfuerzo y fidelidad, con la compañía de los hermanos (comunidad) y con la gracia de Dios, podemos avanzar en la calidad de nuestra comunicación interpersonal y de nuestra comunión con Dios.

Santa Teresa de Jesús es en la Iglesia y en el Carmelo, maestra en el arte de la Oración y en el camino de la vida espiritual.  Ella nos enseña el valor de la oración, su esencia, su proceso y sus formas posibles:  en el libro de la vida nos deja páginas magistrales sobre los cuatro grados en la experiencia de la oración, comparada por ella con el cultivo del huerto que es nuestra alma.

Orar es sencillamente hablar el hombre con Dios, como un Amigo habla con su amigo:  como lo hacía Abraham, intercediendo por Sodoma;  como conversaba Moisés con Yavhé en la marcha por el desierto y en la tienda del Encuentro; como le hablaba Elías el profeta y Mardoqueo el israelita de la primera lectura: De tú a tú, con confianza y seguridad.

En el Evangelio, Jesús  corrige dos vicios en que incurre el hombre cuando se comunica:  La hipocresía y las apariencias.  Y nos enseña a orar en la intimidad del corazón, en la sinceridad del amor y la autenticidad de la vida, cualidades del que es verdaderamente AMIGO.

Santa Teresa trazó con su experiencia el itinerario de una vida de oración que partiendo de la oración vocal avanza hasta la lluvia fecunda de la gracia mística:  una oración que crece al ritmo de la vida y de la fe,  un trato de Amistad que lleva al desposorio y al matrimonio espiritual del alma con Dios.

En nuestro seguimiento de Cristo: Valoremos la oración como trato de amistad creciente con Dios. Vivamos la oración como experiencia de comunión con las Tres Divinas personas. Profundicemos en la oración como Alianza de Amor con el Dios que nos va transformando y disponiendo para la Unión con Él.

 

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Al celebrar la santidad y sabiduría

de santa Teresa de Jesús, nuestra madre,

que con su vida nos enseñó 

el camino de la oración,

invoquemos a Dios, por medio de Cristo

que ha querido ser nuestro hermano y amigo,

y digámosle:

 

R/.  Enséñanos, Señor, el camino de la oración.

 

Tú, que diste a Teresa en Cristo

libro vivo y camino de santidad,

ayúdanos a descubrir a Cristo en la oración,

para que, unidos a él,

recorramos el camino de perfección hasta la meta. R/.

 

Tú, que, como amigo fiel,

revelas a tus elegidos

los misterios de tu inmensa caridad,

únenos a ti con los lazos de tu amistad divina,

a través de la oración,

para que experimentemos tu amor

y lo anunciemos a nuestros hermanos.  R/.

 

Tú, que has suscitado en la Iglesia

la familia del Carmelo Teresiano

para perpetuar el carisma de su fundadora,

concede a todos los carmelitas

la gracia de ser herederos del espíritu de oración

y del celo apostólico de su madre. R/.

 

Tú, que anhelas que todos cuantos creen en ti

lleguen a la unidad perfecta,

infunde en los cristianos el espíritu ecuménico,

para que sean uno, como tú lo pediste al Padre. R/.

 

Escucha,

Padre de bondad, nuestras peticiones

en este día en que, con alegría recordamos

a santa Teresa de Jesús,

maestra de oración y de la vida interior. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Señor,

que la oración de nuestra madre, santa Teresa,

acompañe nuestra oblación,

para que estos sagrados misterios,

manantial inagotable de santidad para la Iglesia,

nos santifiquen también en la verdad. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

PREFACIO

 

V/.  El Señor esté con vosotros.

R/.  Y con tu espíritu.

 

V/.  Levantemos el corazón.

R/.  Lo tenemos levantado hacia el Señor.

 

V/.  Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R/.  Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

darte gracias siempre y en todo lugar,

Señor, Padre Santo,

Dios todopoderoso y eterno.

 

Y alabar, bendecir y proclamar tu gloria

en la conmemoración

de santa Teresa, nuestra madre.

 

Porque con la abundancia de tu Espíritu

la enriqueciste de cualidades humanas y de gracias divinas

para trabajar con su oración y sus obras,

unida íntimamente a Cristo, su Esposo y Maestro,

por la Iglesia, una, santa y católica.

 

Tú le otorgaste también

el carisma de la sabiduría de los santos

para ser en tu Pueblo maestra de oración

y fundadora de la nueva familia del Carmelo.

 

Por eso,

unidos a los coros angélicos,

te aclamamos llenos de alegría.

 

Santo, Santo, Santo...

 

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Alimentados, Señor,

con el Cuerpo y la Sangre de Cristo,

te pedimos que a cuantos has llamado al Carmelo

para ser hijos de Santa Teresa,

nos concedas la gracia de ser también

herederos de su espíritu. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

 

 

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SEGUNDO DÍA (14)

 

LAS MORADAS DEL CASTILLO INTERIOR

 

 

 

ORACIÓN COLECTA

 

Tú, Señor, que concediste

a santa Teresa de Jesús, nuestra madre,

un conocimiento profundo de la sabiduría divina,

concédenos por su intercesión,

entrar sin temor en el castillo interior de nuestra alma,

donde tú habitas. 

Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PISTAS HOMILÉTICAS

 

Santa Teresa de Jesús vivió en el Siglo XVI: una época de abundantes y significativas reformas sociales y eclesiales;  un verdadero renacimiento de la humanidad en su autocomprensión y proyección.

 

Al mismo tiempo, Teresa emprende desde la reflexión y la oración, una expedición al interior del hombre, un viaje hacia esa desconocida geografía interior del ser humano.  Todos sus escritos revelan los hallazgos de la Santa:  un profundo conocimiento de sí misma, base fundamental para la Santidad:  Vida, Camino, Fundaciones y Moradas del Castillo Interior comunican muchas noticias acerca de la interioridad humana.

 

Con San Agustín, Teresa reafirma que el hombre creado por Dios no es solo cuerpo:  es también alma y espíritu, posibilidad de comunión  con el misterio, y capacidad de Dios.  A Ella se le ocurrió “considerar nuestra alma como un castillo todo de un diamante o muy claro cristal, adonde hay muchos aposentos, así como en el cielo hay muchas moradas… Que si bien lo consideramos… no es otra cosa el alma del justo sino un paraíso adonde dice el tiene sus deleites”.

 

Así lo ha proclamado Jesús en el Evangelio de esta celebración:  La Santísima Trinidad viene a morar en el alma de aquella persona que amándole guarda su palabra;  misterio fascinante de la Inhabitación Trinitaria en el alma del hombre.  El hombre lleno de Dios, transformado en casa iluminada y morada santificada por la luz y el poder del Espíritu de Dios.

 

Dios en su infinita misericordia se ha ido acercando cada vez más al hombre;  Ha ido acortando él mismo las distancias.  Desde la altura de la nube ha bajado hasta la profundidad de nuestra alma para morar en ella.  Que al captar esta cercanía maravillosa de Dios comprendamos la gran dignidad de todo hombre, cuidemos con esmero nuestra interioridad, y nos dediquemos a vivir la comunión con Dios en la intimidad de nuestra alma.  He ahí el proceso de la Santidad.

 

Recorramos de la mano de Santa Teresa el Camino de la Perfección que nos lleva a través de las Moradas del Castillo Interior al encuentro del Rey que nos espera en el centro y mitad de nuestra alma.

 

 

 

 

 

 

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Aclamemos con júbilo a Cristo,

Señor de la gloria y huésped de todas las almas,

que nos concede hoy celebrar la memoria

de santa Teresa de Jesús, nuestra madre,

y digámosle:

 

R/.  Jesús, huésped de las almas, escúchanos.

 

Tú, que anhelas abrasar el mundo entero

con el fuego de tu caridad,

has que seamos ante los hombres

servidores y testigos de tu amor,

a ejemplo de santa Teresa de Jesús.  R/.

 

Tú, que con Cristo y el Espíritu Santo

pones tu morada en cuantos te aman

y cumplen tu Palabra,

haznos cada día más sensibles a la caridad

que se ha derramado en nuestros corazones

con el Espíritu Santo. R/.

 

Tú, que te manifiestas a los limpios de corazón,

purifica nuestros ojos

para que te descubramos en todas las criaturas

y en todos los acontecimientos.  R/.

 

Tú, que has elegido con inmenso amor a los sacerdotes,

para que sean luz de tu Iglesia

y conduzcan a tus fieles a la vida interior,

haz que brillen ante los hombres,

conforme a los deseos de santa Teresa,

por su sabiduría y santidad.  R/.

 

Atiende, Señor, nuestras oraciones

que te presentamos con fe

en esta memoria de santa Teresa de Jesús. 

Permítenos que, por su intercesión,

nos experimentemos habitados por ti

y regalados de tu amor. 

Por Jesucristo nuestro Señor. 

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Señor, te ofrecemos alegres

este sacrificio en la memoria de santa Teresa de Jesús;

concédenos que siguiendo su ejemplo,

nos entreguemos a ti,

y nuestra vida se convierta

en morada predilecta de tu amor. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

PREFACIO

 

V/.  El Señor esté con vosotros.

R/.  Y con tu espíritu.

 

V/.  Levantemos el corazón.

R/.  Lo tenemos levantado hacia el Señor.

 

V/.  Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R/.  Es justo y necesario.

 

En verdad es justo darte gracias,

y deber nuestro alabarte, Padre Santo,

Dios todopoderoso y eterno,

pero especialmente en este día

en que celebramos la memoria

de santa Teresa de Jesús, nuestra madre.

 

Porque ella,

llagada por el fuego de tu amor

y deseosa de comunicar

las mercedes que hacías en su vida,

comparó nuestra alma con un castillo,

todo de un diamante o muy claro cristal,

a donde hay muchos aposentos,

así como en el cielo hay muchas moradas

y en la mitad de todas ellas está la principal,

que es adonde pasan las cosas

de mucho secreto, que quieres regalar al alma.

 

Por eso, Padre,

por escoger la pequeñez de nuestra alma

como lugar de tu morada,

te damos gracias,

y unidos a los ángeles y los santos,

cantamos a una voz

el himno de tu gloria.

 

Santo, Santo, Santo...

 

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Padre de bondad,

a quienes has alimentado con Cristo,

pan vivo bajado del cielo,

instrúyenos con tu verdad,

para que, a ejemplo de santa Teresa de Jesús,

lleguemos a ser morada tuya,

y testigos de tu amor.

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

 

 

 

TERCER DÍA (15)

 

EL AGUA VIVA DE LA SAMARITANA

 

ORACIÓN COLECTA

 

Dios todopoderoso y eterno,

que nos has dado en santa Teresa de Jesús,

una insigne doctora de la vida espiritual,

haz que todo lo que ella nos enseñó

bajo el magisterio del Espíritu,

sea para nosotros el agua viva

que calme nuestra sed de Dios

y nos haga pregustar la vida eterna.

Por nuestro Señor Jesucristo.

 

PISTAS HOMILÉTICAS

 

El libro del Exodo nos ha relatado en la primera lectura, la marcha agotadora del pueblo por el desierto:  la sed los tortura y los lleva a murmurar contra Moisés; Moisés clama a Dios y Dios viene en su auxilio haciendo brotar el agua de la peña en el Horeb.  El pueblo de Israel representa a una humanidad sedienta y desesperada;  el desierto es el camino difícil del hombre en busca de libertad y felicidad; Dios es manantial inagotable  que sacia a la humanidad.

 

El relato del Evangelio nos hace testigos de un encuentro fascinante junto al pozo de Jacob;  Una mujer samaritana que viene a buscar agua se encuentra con Jesús sentado junto al manantial.  Otra vez la humanidad sedienta significada en aquella mujer de Samaría, se enfrenta con Dios, manantial de vida eterna, revelado en Jesús de Nazareth cansado del camino.

 

La sed de la mujer y la sed del Mesías se pronuncian.  Ambos dicen “DAME DE BEBER”:  la mujer reclama y se extraña; el Mesías evangeliza y se revela como el agua viva que convierte al sediento que la bebe en  surtidor que salta hasta la vida eterna.  La mujer queda fascinada y seducida por el Mesías y convertida le suplica:  “Señor dame de esa agua”.

 

Teresa de Jesús se identificó profundamente con este episodio del Evangelio y vio en la samaritana y en el agua viva el proceso de conversión radical que lleva a la vida nueva en el encuentro personal con Cristo vivo, Mesías de Dios  y Roca sobre la que se edifica la existencia.

 

El Jesús de Teresa es el Mesías de Dios que nos sale al encuentro en el camino de la vida y se revela como la Roca de donde brota el agua viva que calma nuestra sed, la Piedra Angular que desecharon los arquitectos.

 

 

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ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Glorifiquemos a Cristo que amó a su Iglesia

y se entregó por ella para saciar su sed de Dios.  

Pidámosle que su esposa sea siempre santa

e inmaculada, y digámosle confiadamente:

 

R/.  Danos, Señor, el agua viva.

 

Tú, que enseñaste a Teresa a encontrar en Cristo

la fuente de la vida verdadera,

haz que, escuchando al que es la Palabra,

lleguemos a beber el agua de la vida eterna.  R/.

 

Tú, Señor, fuente de vida y de santidad,

que has mostrado en tus santos

las maravillas de tu amor,

queremos cantar hoy tus misericordias

con nuestra madre Teresa de Jesús. R/.

 

Tú, que has muerto por nuestros pecados

y has resucitado para nuestra justificación,

otorga a nuestros hermanos difuntos

que esperan la revelación de tu gloria,

el gozo de la Pascua eterna

en la comunión de los santos R/.

 

Tú, que eres la cabeza de la Iglesia,

haz que tus fieles,

unidos a ti por la fe y el amor,

se sientan miembros de tu cuerpo.  R/.

 

Señor, fuente de todo consuelo,

atiende nuestras súplicas en este día

en que celebramos con gozo

la memoria de santa Teresa de Jesús.

Regálanos, por su intercesión,

lo que más convenga para nuestra vida

y nos conduzca hacia ti, manantial de amor. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Sea agradable a tus ojos, Señor, 

el sacrificio que te ofrecemos con gozo

en esta memoria de santa Teresa de Jesús, nuestra madre,

cuya vida y doctrina es para nosotros,

manantial de agua viva

que brota para la vida eterna. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

PREFACIO

 

V/.  El Señor esté con vosotros.

R/.  Y con tu espíritu.

 

V/.  Levantemos el corazón.

R/.  Lo tenemos levantado hacia el Señor.

 

V/.  Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R/.  Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario, es nuestro deber y salvación darte gracias siempre y en todo lugar, Señor, Padre santo, Dios todopoderoso y eterno, por Cristo, Señor nuestro.

 

Porque al celebrar hoy la memoria

de santa Teresa de Jesús, nuestra madre,

nos sacias con el agua inagotable de tu amor

que prometiste a la samaritana

y que se convierte dentro de nosotros

en un surtidor de agua

que salta hasta la vida eterna.

 

Por eso,

con todos los ángeles y los santos,

te alabamos proclamando sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

 

 

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Señor,

que cuantos hemos sido fortalecidos con Cristo,

verdadero pan de vida

y único maestro de los hombres,

aprendamos en esta memoria

de santa Teresa de Jesús,

a beber como la samaritana

del pozo inagotable de tu amor

para que nunca más tengamos sed. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

 

 

 

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SOLEMNIDAD

DE SANTA TERESA DE JESÚS

 

 

ORACIÓN COLECTA

 

Señor, Dios nuestro, que por medio de tu Santo Espíritu has suscitado a santa Teresa de Jesús, nuestra madre, para enseñar a tu Iglesia el camino de la perfección;  concédenos alimentarnos siempre con su celestial doctrina, para que crezca en nosotros el deseo de la verdadera santidad. 

Por nuestro Señor Jesucristo.

 

 

PISTAS HOMILÉTICAS

 

Celebramos hoy la Solemnidad de Teresa de Jesús:  Mujer Santa, Escritora insigne, Fundadora incansable de Carmelos, y Doctora de la Iglesia, en cuyas obras rebosa la gracia de Dios y la sabiduría del Espíritu.

 

Los textos de la Palabra en esta liturgia indican los caminos recorridos por Teresa:  el camino de la oración para ser instruida por la sabiduría divina (1ª. Lectura); el camino del corazón para encontrar al Dios amigo y morar con El en lo profundo del alma (Salmo); el camino de la filiación divina para reconocerse hija de Dios en la Iglesia y coheredera con Cristo, guiada en la oración y en la vida por el Espíritu que la fortalece para toda obra buena (2ª. Lectura); Jesucristo que es para ella el camino, la verdad y la vida, el mejor dechado para llegar a la Santidad.

 

Así como los judíos se asombraban de la sabiduría de Jesús sin haber estudiado, también la humanidad se ha preguntado por el origen de tan alta Sabiduría en Teresa de Jesús que apenas había cursado los primeros años escolares:  era igualmente iletrada y había estudiado poco.  La respuesta nos la da Jesús en su evangelio:  “Mi enseñanza no es mía, sino de Aquel que me ha enviado”.  Lo que nos enseña y testimonia Teresa de Jesús es todo dádiva y gracia del Espíritu, es mensaje de Dios para la humanidad a través de la Santa Abulense.

 

La Santidad de Teresa, sus obras y sabiduría no son de su cosecha: son dones y gracias de Dios, frutos del Espíritu Santo.  Ella sencillamente se dispuso, fue dócil, fue fiel a la gracia y obediente a la Iglesia.  No hizo su voluntad sino lo que Dios quería y buscó siempre la gloria de su Amado.  Ella es simplemente un instrumento dócil en las manos de Dios que la hace Hija, Discípula y Esposa.

 

Santa Teresa siempre tuvo sed de Dios y de Infinito, deseó ardientemente el Cielo y la Santidad.   Se dejó llevar por el Espíritu  y bebió de la fuente de la Vida.  Por esta razón sus entrañas florecieron, de su corazón enamorado de Dios brotaron hijas e hijos en el Carmelo renovado.  Porque se entregó del todo, Dios se desposó con Ella y la transformó en su Amada, Santa en el Amado Transformada.

 

Hoy es un día grande para la humanidad que en Teresa alcanza los dinteles de la gloria.  Hoy es día de fiesta para la Iglesia que alcanza en Teresa lo que toda ella anhela y espera:  Ser la esposa del Cordero.  Hoy el Carmelo celebra la Solemnidad de Santa Teresa de Jesús, maestra de oración y Madre de los Espirituales, Doctora que nos invita a la aventura maravillosa en la Profundidad del alma y en los caminos del Espíritu Santo.

 

 

CREDO

 

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

 

Iluminados por la Palabra de Dios

y la doctrina de santa Teresa,

oremos confiadamente al Padre,

por las necesidades de la Iglesia y de la humanidad.

 

R/. Por intercesión de santa Teresa, escúchanos, Señor.

 

Por la Iglesia, nuestra madre,

que el Señor ha querido santa y sin mancha,

para que por ella santifique y una en la fe

y en la caridad a cuantos creemos en Cristo. 

Roguemos al Señor. R/.

 

Por todos los religiosos,

llamados por el Espíritu

a vivir intensamente su consagración bautismal,

para que a través de la oración

sean verdaderos amigos de Dios. 

Roguemos al Señor.  R/.

 

Por todo el Carmelo Teresiano

que celebra en este día

la solemnidad de su Madre Fundadora,

para que mantenga vivo en la Iglesia

su mensaje de oración y amor. 

Roguemos al Señor. R/.

 

Por todos nosotros

para que sepamos practicar

las virtudes humanas y evangélicas

que amó de un modo especial santa Teresa: 

la sinceridad y el agradecimiento,

la afabilidad y la humildad,

que es andar en verdad. 

Roguemos al Señor. R/.

 

Por esta comunidad cristiana

reunida en torno al altar,

para que la participación en la misma mesa

nos una para vivir profundamente

los valores que Jesús ha dado a la Iglesia. 

Roguemos al Señor. R/.

 

Señor, Padre de bondad y misericordia,

que con Cristo y el Espíritu Santo

has puesto en nuestro corazón tu morada,

por los méritos e intercesión de santa Teresa,

haz que obtengamos cuanto te hemos pedido

y nos comprometas a realizar cuanto deseas. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

 

ORACIÓN SOBRE LAS OFRENDAS

 

Señor, sean aceptables a tu majestad

los dones que te presentamos

como te fue grata la oblación

de santa Teresa, nuestra madre. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

PREFACIO

 

V/.  El Señor esté con vosotros.

R/.  Y con tu espíritu.

 

V/.  Levantemos el corazón.

R/.  Lo tenemos levantado hacia el Señor.

 

V/.  Demos gracias al Señor, nuestro Dios.

R/.  Es justo y necesario.

 

En verdad es justo y necesario,

es nuestro deber y salvación

proclamar, Señor, tus maravillas

en la perfección de tus santos

y cantar tus misericordias

con santa Teresa, nuestra madre,

al celebrar hoy su solemnidad.

 

Porque tú eres el Dios vivo y verdadero

que en tu infinita bondad y sabiduría

llenas con tu presencia todas tus criaturas

y has puesto en nuestro corazón

la morada de tu gracia.

 

Has revelado el misterio de tu inmenso amor

en la humanidad de Jesucristo, tu Hijo;

tú nos lo has dado como compañero en nuestras flaquezas, maestro de la verdad,

modelo de nuestro trato filial contigo,

amigo fiel y esposo de las almas,

manantial inagotable de la santidad de tu Iglesia.

 

A El cantan los cielos y la tierra,

los ángeles y los arcángeles,

proclamando sin cesar:

 

Santo, Santo, Santo...

 

ORACIÓN DESPUÉS DE LA COMUNIÓN

 

Señor, Dios nuestro,

concede a la familia de tu Iglesia

que has alimentado con el pan, bajado del cielo,

cantar eternamente tus misericordias

como santa Teresa de Jesús, nuestra madre. 

Por Jesucristo nuestro Señor.

 

BENDICIÓN FINAL

 

 

V/. Dios nuestro Padre,

que nos ha llamado a celebrar

la solemnidad de santa Teresa,

nos conceda también

participar de su santidad y sabiduría.

R/. Amén.

 

 

V/.  Que Él nos haga gustar

la dulzura de su amistad divina

a través del camino de la oración

aprendido en la escuela de Teresa,

maestra de oración en la Iglesia.

R/. Amén.

 

 

V/. Que Él os llene de ardor apostólico

para ser, como Teresa,

testigos gozosos de su amor entre los hombres

e hijos fieles a la Iglesia.

R/.  Amén.

 

 

V/. Y la bendición de Dios todopoderoso,

Padre, Hijo + y Espíritu Santo,

Descienda sobre nosotros

y nos acompañe siempre.

R/.  Amén.