Moniciones Semana Santa

Domingo de Ramos

 

MONICION DE ENTRADA

Hoy, en este Domingo de Ramos, acompañamos a Jesús hasta Jerusalén. En esa ciudad, el Señor, recibirá el desprecio de muchas personas, la traición de uno de sus amigos y la negación de San Pedro. Pero, para nosotros, vitorearle en esta mañana con nuestras ramas, palmas y cánticos, significa que EL es nuestro Rey. Que EL vencerá a la muerte y que, después, a todos nos dará una vida para siempre.

 

MONICIÓN A LAS LECTURAS

Hoy, si algo tienen las lecturas que vamos a escuchar, es una ENTREGA TOTAL POR PARTE DE JESUS. Tanto, la primera, como la segunda y –sobre todo la Pasión según San Marcos- nos invitan a reflexionar sobre la pasión y la muerte de Jesús. Agradezcamos, de verdad, todo lo que El hace por nosotros.

 

PETICIONES

a) Para que la Iglesia nunca se canse de ofrecerse a favor de todos los hombres y mujeres de la tierra. Roguemos al Señor.

b) Por todos aquellos que, todavía, no saben que Jesús dio la sangre por ellos. Para que nunca falten sacerdotes ni personas que lleven su nombre a tantos lugares de la tierra. Roguemos al Señor.

c) Por nosotros que aclamamos a Jesús con nuestros cantos y palmas. Para que luego no le demos la espalda. Para que lo defendamos con nuestras palabras y obras. Roguemos al Señor.

d) Por los que están tristes pensando en que mueren para siempre. Para que descubran que, Jesús, nos trae un gran regalo con su pasión y su cruz: la Resurrección. Roguemos al Señor.

 

Jueves  Santo

 

MONICIÓN DE ENTRADA

Buenas tardes a todos. Nos hemos reunido todos aquí, rodeando el altar, para recordar y revivir los gestos que hizo Jesús en un día como hoy.

¿Sabéis porque es santa? Porque en este día, el Señor, nos dejó muchos gestos, pocas palabras y, sobre todo: su amor.

Hoy, el Señor, nos advertirá que, ser amigos suyos, conlleva el querernos, el hacernos el bien los unos a los otros.

Y, para que no nos falte nada, Jesús se queda para siempre en LA EUCARISTÍA. Cada vez que la celebremos, recordaremos emocionados su pasión, muerte y resurrección.

 

MONICIÓN A LAS LECTURAS

Lo que Jesús celebraba cada año era el recuerdo de la gran intervención de Dios para liberar a Israel del dominio del Faraón.

Hoy, como nos dirá San Pablo, nuestra celebración es muy distinta: es memorial de la muerte y resurrección de Jesús que nos libra de la muerte, que nos libra del pecado y que, además, hemos de corresponder con nuestro amor hacia Dios y hacia los demás. Escuchemos atentamente estas lecturas.

 

LAVATORIO DE LOS PIES  (si se hace)

Amigos, hermanos; ahora, el sacerdote, va a realizar el mismo gesto que hizo Jesús con sus apóstoles y que, además, hemos escuchado en el Evangelio: lavarle los pies.  ¿Qué significado tiene esto? Si el Señor, se arrodilla ante los apóstoles, es para indicarnos que el camino del amor y del servicio es el que Dios y Jesús más aplauden.  Contemplemos este impresionante gesto.

 

ORACIÓN DE LOS FIELES

1. En Jueves Santo, pidamos por la Iglesia. Para que siempre se preocupe de servir a los que más necesitan de Dios. Pidamos que, los pobres, sean sus preferidos. Roguemos al Señor.

2. En Jueves Santo, pidamos por los sacerdotes. Pidamos por los jóvenes que se preparan para ser sacerdotes. Para que, de entre nosotros, salgan personas dispuestas a serlo. Roguemos al Señor.

3. Pidamos al Señor que nos haga vivir más intensamente la Santa Misa. Roguemos al Señor.

4. Por los que rigen los destinos de los pueblos. Por los gobernantes. Para que, lejos de aprovecharse, sepan que están llamados a servir a los demás. Roguemos al Señor.

5. Finalmente pidamos por tantas personas que no tienen a nadie que les cuide; por los enfermos, por los hambrientos. Por aquellos que no han conocido todavía hablar de Jesús de Nazaret. Roguemos al Señor.

 

MONICIÓN ANTES DE INICIAR LA PROCESIÓN AL MONUMENTO

Trasladaremos a continuación el Santísimo Sacramento a un lugar aparte que llamamos Monumento. Durante la tarde y la noche de hoy permanece para nuestra oración y adoración. Comenzado el Viernes Santo, el centro del día no es ya la Reserva eucarística, sino que meditaremos y rezaremos ante la cruz.

 

Puesto que en la celebración de mañana viernes no hay consagración, las formas consagradas que ahora reservamos nos servirán también para participar mañana sacramentalmente en la pasión y muerte del Señor.

 

_____________________________

 

Viernes Santo

 

MONICIÓN ANTERIOR A LA ENTRADA DEL SACERDOTE

No es una celebración eucarística como las habituales esta del Viernes Santo. No es una misa. La celebración se inicia en silencio con el sacerdote rostro en tierra. Él va a llegar en silencio al altar y se postrará cara en tierra. Asistamos conmovidos a ese caminar silencioso del sacerdote y dispongamos a iniciar nuestra celebración (él se postrará en el suelo mientras nosotros nos arrodillaremos).

MONICIÓN  A  LA  PLEGARIA  UNIVERSAL

Desde un mundo lleno de situaciones problemáticas y muchas necesidades. Con los pies muy en el suelo a la vez que abiertos al mundo entero nos dirigimos a Dios enumerando los grandes problemas de la sociedad actual que nos sirven de recordatorio y de despertar a una realidad que, a veces, tenemos olvidada.

MONICIÓN  A  LA  ADORACION  DE  LA  CRUZ

Este es nuestro signo, ella es nuestra señal, es nuestra identidad, nuestro resumen religioso y el símbolo de lo que creemos. No es en grandezas y signos prepotentes, no es en la superioridad ni en la riqueza ni en el dominio de la explicación conceptual de todo. Es en la unión del cielo con la tierra, es en el árbol bien plantado que hundiendo sus raíces en el suelo se eleva señalando nuestro horizonte y nuestra vocación. Es en la sencillez de la solidaridad humana y divina donde encontramos a Dios, aguantando nuestras decisiones y anunciando nuestro futuro.

 

MONICIÓN  AL  RITO  DE  LA  COMUNIÓN

Hoy adquiere especial significado el compartir el pan (consagrado ayer) que simboliza y hace presentes a todos los que en el mundo sufren, necesitan, trabajan, se agobian y buscan. El símbolo del esfuerzo humano y de la necesidad es el mismo que Dios ha elegido como símbolo de su presencia. Es el símbolo de la vida, pero su fecundidad procede de la entrega y esfuerzo de muchos que, como Cristo, han dado su vida por los demás.

MONICIÓN  A  LA  DESPEDIDA

La terminación de esta celebración nos deja en la perplejidad que siempre suscita la muerte.

Es tiempo de pensar y es tiempo de esperar. El sábado nos espera con su liturgia llena de símbolos y de historias que nuestros antepasados vivieron y contaron. Mañana noche nos volveremos a reunir a las 11 de la noche para Celebrar la Gran Vigilia Pascual…

Permanezcamos hoy en silencio y recogimiento… Cristo ha muerto…

 

Vigilia Pascual

 

MONICIÓN  DE  ENTRADA

Nos hemos reunido en medio de la noche, en torno a Jesús muerto y sepultado, pero no lo hacemos con temor ni dolor, sino con esperanza, porque confiamos en el Amor de Dios, que es más fuerte que todos los poderes del mundo, más fuerte que todos los males, más fuerte que la propia muerte.

 

En medio de las tinieblas que ahora nos rodean, vamos a bendecir el fuego, del que encenderemos el cirio pascual, símbolo de Cristo Resucitado. Al tomar nuestra luz de la Luz recibimos la fuerza de Cristo resucitado, fuerza real y permanente para cuantos quieren vivir caminando en la verdad, en el amor, en la justicia, en la paz y en la luz. Feliz Pascua de Resurrección, y que a todos alcance la nueva Vida que esta noche inauguramos.

 

MONICIÓN  a las lecturas del Antiguo Testamento

Las siguientes lecturas nos recuerdan los momentos claves de la historia de la Salvación, en los que contemplamos cómo actúa Dios con la humanidad: nos ha creado, nos llama a la vida, nos saca de la esclavitud y, en Jesús, destruye la muerte, para que todos tengamos abiertas las puertas de la Vida, Vida con Él, Vida eterna, Vida en plenitud.

 

MONICIÓN  a la epístola

Pablo nos recuerda que el bautismo nos identifica con Cristo Muerto y Resucitado. Hemos renacido a una vida nueva, y este renacer supone vivir de una manera nueva. Es un canto de alegría y de esperanza, pues sabemos que nuestra vieja personalidad ha dado paso a la vida sin fin, la misma vida de Cristo Resucitado.

 

MONICIÓN  a la bendición del agua

Ha llegado el momento de bendecir el agua, de administrar el Sacramento del Bautismo y de renovar nuestras promesas bautismales. Por el bautismo morimos al hombre viejo y somos incorporados a la nueva vida de Cristo Resucitado. Esta es la noche en que el bautismo adquiere su pleno sentido; por eso le pedimos a Dios que venga sobre esta agua y que cuantos van a ser bautizados y vamos a recibir la aspersión, pidamos que andemos en esa vida nueva que se nos regala.

 

PETICIONES

  1. Tú, que con la resurrección de Jesús has vencido las fuerzas del mal destruyendo el pecado y la muerte, concede a tu Iglesia la paz, la libertad y la valentía para anunciar el Evangelio a todas las gentes.  Roguemos al Señor.

 

  1. Tú, que con la resurrección de Jesús nos has abierto las puertas de la vida, concede a estos hijos tuyos que hoy han recibido el bautismo participar de la vida nueva de Cristo resucitado. Roguemos al Señor.

 

  1. Tú, que con la resurrección de Jesús has vencido a la muerte, concede a todos los difuntos el gozo de contemplar tu rostro cara a cara y vivir para siempre junto a Ti. Roguemos al Señor.

 

  1. Tú, que con la resurrección de Jesús nos has dado una vida nueva, concede a esta comunidad parroquial permanecer firme en la fe, alegre en la esperanza y constante en el amor. Roguemos al Señor.

 

 

Domingo de Pascua de la Resurrección del Señor

 

MONICIÓN DE ENTRADA

¡Feliz Pascua de Resurrección! ¡Feliz Paso del Señor! ¡Feliz día que nos trae una gran noticia! ¡Ha resucitado el Señor! … A este momento nos estábamos preparando durante la cuaresma. Hoy no hay lugar para la tristeza, ni para el llanto ni para el pesimismo: ¡JESÚS HA RESUCITADO!...  ¿Por qué no intentamos comenzar una vida cristiana desde ahora? Que la Eucaristía que vamos a celebrar, la más alegre y esplendorosa del año, nos ayude a llenarnos de Dios y, sobre todo, a no olvidar lo más importante de nuestra fe en Cristo: ¡JESÚS RESUCITÓ! ¡Lo pregonamos y lo celebramos! …

MONICIONES A LAS LECTURAS

Tres lecturas vamos a escuchar en este día de la Resurrección del Señor. Tres lecturas que nos vienen a traer una gran noticia: Jesús ha triunfado sobre la muerte y, por lo tanto, ha de ser una novedad que hemos de anunciar y de llevar como cristianos allá donde nos encontremos. Que no olvidemos nunca que, el seguir a Jesús, nos exige pensar y actuar como El pensó y actuó. Escuchemos con alegría y con atención la Palabra.

 

PETICIONES

1. Por la Iglesia universal, y por cada una de las iglesias locales y comunidades en que nos reunimos. Para que a pesar de nuestras dudas, desconfianzas o temores sepamos estar en medio del mundo no como los discípulos encerrados por miedo a los judíos, sino como los que salían a la calle a gritar la resurrección de Jesús. Roguemos al Señor

 

2. Por cuantos reciben el bautismo. Los niños, que tienen aún su fe como un germen, para que sus padres cuiden esa semilla y la hagan crecer y fructificar. Los adultos que se lanzan a la aventura de la fe, para que en nosotros encuentren ejemplo y apoyo. Roguemos al Señor

 

3. Por cuantos siguen atrapados a las cadenas de la muerte. Los que por su tristeza o depresión no le encuentran sentido a la vida. Los que por sus adicciones no consiguen caminar libres y resucitados. Los que sufren en su carne la enfermedad y eso les impide tener el alma resucitada. Los que caminan a oscuras sin encontrar sentido ni plenitud a sus vidas. Para que el sepulcro vacío de Jesús les haga llegar sus mismas palabras: ¡Paz a vosotros!  Roguemos al Señor

 

4. Por nuestros difuntos. Para que sigan vivos en nosotros, y para que el Señor les premie con el esfuerzo que en sus vidas hicieron por salir de las tinieblas e ir hacia su luz. Roguemos al Señor

 

5. Por nosotros y nuestra Comunidad. Para que la alegría de la Pascua nos contagie a unos y otros, y nos haga vivir haciéndole sitio al resucitado para que Él sea siempre el centro de nuestra Asamblea. Roguemos al Señor